“Tengo que dormir en otro lugar”: un correntino denunció 15 veces a un bar por ruidos molestos

El bar está ubicado sobre la Avenida 3 de Abril al 470 y la música produce vibraciones en la casa del vecino que no puede dormir por las noches. (Imagen ilustrativa)
El bar está ubicado sobre la Avenida 3 de Abril al 470 y la música produce vibraciones en la casa del vecino que no puede dormir por las noches. (Imagen ilustrativa) Foto: Archivos

El hombre contó que 15 veces llamó a la Municipalidad porque el ruido de la música del bar es intolerante, pero hasta el momento la situación no cambió. Por recomendación médica, el vecino tiene que organizar cada jueves para ir a dormir a otro lado que no sea su casa.

Cansado de la situación, Julio Álvarez, un arquitecto de Corrientes, contó que hace meses tiene que soportar ruidos molestos los fines de semanas por el alto volumen de la música proveniente de un bar. El hombre denunció 15 veces, pero hasta ahora nadie hizo nada.

La declaración del arquitecto por los ruidos molestos

En diálogo con Radio Sudamericana, Julio Álvarez contó que cada fin de semana un bar, que está ubicado sobre la Avenida 3 de Abril al 470, reproduce música a todo lo que da el volúmen. “El problema es que por la música, se producen vibraciones en mi casa y por recomendación de mis médicos tengo que dormir en otro lugar”, manifestó.

Para algunas personas el fin de semana es sagrado para descansar, por lo que este tipo de situación se vuelve una tortura. Además, el caso del arquitecto es más tedioso ya que se trata de una cuestión médica. Incluso, cuando llega el jueves tiene que organizar a qué lugar se va a ir a dormir hasta el domingo.

El correntino dijo que estos lugares “estarían habilitados como bar- restaurantes con música funcional”, pero el problema que tiene Julio “es prácticamente todos los días”, y cuando llega el viernes y sábado “se siente con mayor profundidad”.

“Por prescripción médica de mis neurólogos el fin de semana no dormí en mi domicilio, tuve que ir a la casa de familiares, traté de solucionar la situación, agoté todas las instancias y realicé 15 denuncias en la Municipalidad”, expresó el hombre.

Además, “el problema no es de decibeles. El sonido se divide en grave y agudos, entre otras cosas y la manera que tiene la Municipalidad, en el caso de que vengan porque de las 13 o 14 veces que llamé, tuve la suerte de que vengan 2, el decibelímetro que es el que mide las ondas por el aire. Pero por lo menos en mi caso, el problema es la vibración que se produce por la masa, por el contacto del hormigón armado, tos techos, las paredes y demás”, explicó Álvarez.

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