Paulo Londra y Rocío Moreno no llegaron a un acuerdo después de pasar por su segunda audiencia en el Tribunal de Familia de Córdoba. La joven reclama una “compensación económica”, que todavía no ha sido aceptada. Este jueves, habló la mamá de la ex novia del cantante y explicó cuáles son los pedidos.

Después de que Moreno demandara a Londra, los jóvenes deben enfrentarse a una instancia judicial para acordar las cuestiones económicas que involucran a sus dos hijas: Isabella y Francisca. Ante esta situación, Marina, mamá de Rocío, reconoció: “Desde que nació Francisca están viviendo en casa con nosotros”.

En este sentido aclaró qué le pide la joven al padre de sus niñas. “Con la compensación económica, lo que está tratando de garantizar es un techo para sus hijas”, expresó Marina, y agregó: “Si es como Paulo dice que no tiene nada a su nombre, entonces lo único que van a recibir esas nenas va a ser lo que Rocío les pueda asegurar”.

El pedido de Rocío

“No es ‘ah, que salga a laburar’, como uno escucha a veces de forma despectiva. Rocío está luchando para tener una casa para que el día de mañana sea de sus hijas. Ojalá que al padre le vaya fantástico y el día de mañana puedan tener el nivel de vida de él. Pero si no, si el día de mañana no tiene nada a su nombre como está diciendo, bueno, ¿Cómo quedan esas niñas?”, declaró la mujer en comunicación con Flor de la V.

Por otro lado, especificó: “Lo que Rocío pide es la compra de una casa para ella y sus hijas. Pero también hay ítems más insignificantes, están peleando por migajas”.

“La pelea de Rocío es garantizar algo para sus hijas. Porque dadas las circunstancias, no se sabe cómo termina o reacciona el padre”, recalcó Marina y sumó: “Acá no se piden cifras millonarias. Se pide lo básico: que esas nenas puedan vivir en una casa segura, trasladarse de forma segura”.

En su declaración, la mujer también detalló que Londra casi no ve a su hija menor. “A Isabella la ve día de por medio. Pero a Francisca creo que la última vez que la vio fue cuando fueron a hacerle el DNI, a fines de febrero. La vio unas tres veces. Tampoco pide fotos de la bebé”.