La segunda ola de coronavirus se hace sentir con fuerza en algunos puntos de la provincia de Córdoba, como en Laboulaye, donde el propio intendente, que además es médico, pone el grito en el cielo y pide mayores penas para los que incumplen con las medidas preventivas.

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Entre alarmado por el crecimiento de los casos y enojado con los que presuntamente incumplen las restricciones, el intendente César Abdala hace hincapié en “la falta de conciencia: no hay disciplina de la gente”, sostuvo en declaraciones a Cadena 3, este lunes.

“A nivel provincial y local nos cansamos de reiterar las medidas: hace un año escuchamos todo y la gente no toma conciencia”, reclamó Abdala y disparó: “te das cuenta de que no le importa el prójimo”, comentó en alusión a la gente.

Sobre la situación actual de la ciudad, aseguró que “no hay camas en el hospital y una derivación es cada vez más difícil: Río Cuarto está peor y en Villa María ya no hay camas. Sólo queda Córdoba, donde ya es dificilísimo”, alertó.

“Yo, por ejemplo, no estoy vacunado. Aclaro que soy personal médico, mayor de 65 y tengo una enfermedad inmunodepresiva, me tengo que vacunar en estos meses y me estoy cuidando muchísimo”, contó y agregó que “en vez de cuidarnos, vemos esta clase de desvaríos que nos preocupa más que la falta de vacunas”.

“Acá nos conocemos todos, hay fiestas clandestinas, hay gente que no declara contactos estrechos y cuando se descubre ya contagió a varios”, consideró y lamentó que no hay “pena ejemplificadora”.

En este sentido sostuvo que “los fiscales miran para otro lado porque trabajan en algo que no le gusta a nadie, que es detener personas. No se castiga más que con un tirón de orejas un delito, no hay una pena ejemplificadora. El fiscal general ni ha chistado, le cuesta políticamente hacer meter presos a las personas, pero hay que tomar cartas en el asunto para que la provincia sea distinta”.