El presidente Mauricio Macri participó este jueves junto a su par chileno Sebastián Piñera y al escritor peruano Mario Vargas Llosa, entre otras figuras, de la cena por el 30 aniversario de la Fundación Libertad.

Allí, el mandatario criticó a los gremios docentes, a los que acusó de "creerse los dueños de la educación pública" y hacer "el daño mayor que es no ponerse frente a la clase e interrumpir con paros".

"Los argentinos tuvimos una fiesta de populismo que duró muchas décadas. Como buena fiesta nos emborrachamos y al día siguiente tuvimos un enorme dolor de cabeza. Eso nos llevó a reflexionar y decidir un camino del cambio, un cambio basado en otros valores. Y la herramienta de la educación es la más importante. Va al centro del cambio cultural", sostuvo Macri.

Mauricio Macri con Juliana Awada, Sebastián Piñera, Cecilia Morel y Mario Vargas Llosa en la Fundación Libertad. (Foto: Presidencia)

"Se llegó al convencimiento de que no había que evaluar a los alumnos porque eso les traía problemas de presión, psicológicos. Y todo eso fue un proceso equivocado que fue llevando a la destrucción de la cultura del trabajo, del esfuerzo personal, de la superación", agregó el Presidente.

Y destacó: "Hoy estamos dando un debate muy difícil, porque ellos (por los gremios docentes) han acumulado mucho poder y hacen el daño mayor que es no ponerse frente a la clase, e interrumpir con los paros".

Macri también pidió "no enojarse con la educación privada y tratar de anularla". "Lo que hay que hacer es mejorar la educación pública. Y hay herramientas y presupuesto para hacerlo. Es un proceso. Las cosas importantes no se hacen de un día para el otro, sino trabajando un día tras otro. Y en eso estamos los argentinos", aseguró.