Luciana Arlati, es fotógrafa, nació hace 35 años en esta ciudad. El primario y el secundario lo hizo en el colegio "El Salvador", de Yerba Buena y después estudio Diseño Grafico. Hace 11 años que se fue de Tucumán y estuvo en Brasil, Europa y desde este año en la Isla Phi phi, en Tailandia. En una larga entrevista hablo sobre ese país, y además como enfrentaron la pandemia del coronavirus. Los tramos principales de la entrevista son los siguientes:

- ¿Cómo es Tailandia?

- Yo estoy en una isla que se llama Phi phi, queda en Krabi, es una provincia de Tailandia. Phi phi es muy chiquita, pertenece a un archipiélago, también formado por varias islas, solo que es la única que es habitable y es turística. Las otras islas son para hacer paseos, buceo o vienen barcos desde otros lugres del continente para conocer esas islas. Es la isla donde se grabó "La playa", película de Leonardo di Caprio .

- ¿Cómo es la política? ¿Cómo es la vida económica?

- El país tiene una monarquía democrática constitucional. Que quiere decir?. Que tiene rey y que tiene primer ministro .Uno es jefe de gobierno y el otro es jefe de estado. Acá, es medio complicado, eso de tener rey. Hay inclusive una ley que no se puede hablar mal del rey. Hay monumentos para el rey en todos lados. Vos vas a comer a un restaurante y hay fotos del rey y de su mujer. Es como una pequeña adoración que tienen. La isla es cien por ciento turística .No tiene otro tipo de actividades, por lo que ahora, desde marzo, está todo el mundo sin hacer prácticamente nada. Se cerraron básicamente casi todos los lugares. el 95 por ciento de restaurantes, hoteles. Los hombres todos manejan lanchas o son marineros o son capitanes y, la mujeres, trabajan en restaurantes, en hoteles. Es ese el tipo de trabajo que hay solamente acá en la isla. El resto de Tailandia tiene una economía más parecida a lo normal . Pero acá es especialmente turístico.

- ¿Cómo te has podido adaptar?

- A mi me gusta, hoy por hoy me gusta. Al principio me costaba un poco. Me costaba un poco la comida, el idioma. Ellos tienen un idioma particular, un alfabeto particular, pero hoy me encanta vivir acá

- Tu vida y tus actividades, ¿Cómo son?

- Ahora estoy sin trabajo desde marzo. Soy fotógrafa. En este tiempo estuvo haciendo como un cambio, de un curso de buceo en trueque por fotos y por mantenimiento de una página de una agencia. Ahora sin hacer muy mucho.

- Y el tema de la pandemia, ¿Cómo la viven o la vivieron?

- Es raro, porque Tailandia fue el primer país después de China en tener casos de coronavirus, porque, particularmente, la ciudad en la que se desarrollo la pandemia, a Tailandia lo tenían como un destino principal. Acá se veía muchos chinos en alta temporada. Entonces los primeros fueron acá, en enero y cada vez más. Los primeros días, los primeros meses estuvo segundo en el ranking de países con mas casos después de China. Pero después eso cambió y solamente murieron 58 personas en toda Tailandia. Ahora Tailandia está cerrada. Se cerró en marzo y no tiene acceso de ningún tipo. Los tailandeses que quedaron afuera están volviendo, los pocos, pero tienen cuarentena obligatoria en hoteles destinados por el gobierno. O sea ahora no hay casos, como se dice, circulando. La isla estuvo complemente aislada del continente hasta el primero de julio que se abrió. Y ahora si hay un turismo nacional. Los que están dentro de Tailandia nos podemos mover ahora sin problemas. Antes no, pero apenas hay un porcentaje muy chiquito de turismo. Gente que vive en grandes ciudades y que su vida sigue medio normal y que hoy pueden darse sus vacaciones en unas islas paradisíacas. No tiene nada en comparación a lo que es el flujo de gente en el verano.

- ¿Cómo lograron controlar la pandemia?

- Para mi fue eso. Se lo cerró muy rápido: se lo cerró en marzo. Fue muy estricto, al principio. No podíamos hacer nada. Además del gobierno nacional, cada provincia tomó sus medida propias, tenían sus reglas. En la isla, teníamos "toque de queda". Podíamos salir en un lapso de horas durante el día, porque acá nadie tiene cocinas y, estamos todos, medios obligados a comprar afuera. Entonces teníamos esa libertad de poder salir, pero no nos podíamos reunir con nadie. Si íbamos a la playa teníamos que estar solo y, directamente, en el agua. Era muy estresante. Pero tengo amigos que se habían ido de acá y alquilaron casas en el continente y ellos no podían salir de ninguna forma de las casas. En Tailandia nadie quiere tener problemas con la policía, porque es complicado. Acatan mucho las órdenes. No hay gente revelándose, son bastantes estrictos.

- Está participando de un proyecto de medio ambiente. ¿De qué se trata?

- De las cosas que hicimos durante la pandemia lo mas importante que forme parte fue de un proyecto de limpieza, que empezó en junio y fue hasta que terminó, hasta que abrieron la isla digamos. Más o menos 20 días. Éramos cien personas. Aprovechamos de que el puerto estaba cerrado, entonces no había un flujo de barcos llegando. Nos pusimos a limpiar la parte de la playa donde llegan los barcos. Todos los buzos que trabajan en la isla, porque aca hay muchos centros de buceos, fueron voluntarios en el proyecto. Entonces la mitad de las cien personas estaba bajo el agua, agarraban la basura en bolsas y, los voluntarios que estábamos arriba, embolsando eso y separando para que se lo lleven después los barcos de la basura. Es tomar un poco de conciencia con el plástico y el planeta. Es un paraíso pero también se ve mucha basura y es muy triste.