En el cierre del primer día de suspensión de clases presenciales en Rosario y San Lorenzo, el gobernador Omar Perotti convocó a intendentes y presidentes comunales de ambos departamentos. En la reunión por videoconferencia se trató el pedido para bajar la calificación epidemiológica en relación al coronavirus.

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El titular de la Casa Gris quiere que la Nación revea “la forma en la que se han determinado los indicadores” para Santa Fe. De este modo espera que la semana próxima se pueda reanudar la actividad de estudiantes y docentes en las escuelas del sur santafesino afectadas por el último decreto de necesidad y urgencia.

Decenas de personas se manifestaron en el Monumento a la Bandera contra la suspensión de clases presenciales. (@nahubacigaluppi)TW / @nahubacigaluppi

No contamos con una distribución territorial de terapias”, enfatizó el rafaelino a la hora de cuestionar la división por departamentos para medir el impacto de la pandemia. Por esto convocó al intendente de su cuidad natal, Luis Castellano, y a los gobernantes de Venado Tuerto, Reconquista y la capital provincial, donde también hay hospitales públicos con salas de cuidados intensivos.

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En la charla con los dirigentes, Perotti no planteó una ruptura con la Nación como se dio recientemente en la ciudad de Buenos Aires, sino la intención de modificar el criterio para definir el alerta epidemiológico y sanitario por COVID-19. El objetivo inmediato es que tanto Rosario como San Lorenzo pasen a ser zonas de alto riesgo.

Precisamente en ambas cabeceras departamentales hubo manifestaciones durante la jornada para pedir que se reanuden las clases presenciales. En la Cuna de la Bandera, un grupo de personas se concentró en el Monumento a última hora de la tarde y ya lo habían hecho el día anterior frente a la sede local del Gobierno santafesino.