A 2.400 metros de altura, tras trepar la cuesta del Obispo, atravesar el Parque Nacional Los Cardones y dos pueblos, se puede llegar al ovnipuerto de Cachi, un rincón del país que esconde un misterio profundo. Conocido como ovnipuerto, se trata de una estación para aterrizaje o despegue de objetos voladores no identificados, construida por el ciudadano suizo Werner Jaisli, conocido como Bernard o “Nómade Bernard”. Este artista nació el 4 de enero del 1949, en la comuna suiza Aarwangen del cantón de Berna.

En total, la construcción ocupa un espacio de cuatro cuadras y se llama Estrella de la Esperanza, aunque en realidad está conformada por doce estrellas dibujadas en la tierra, marcadas con piedras o pintadas a la cal. La más grande es una estrella blanca de 36 puntas y 48 metros de diámetro, el faro del ovnipuerto, que tiene en su interior otra del mismo color, pero más pequeña y con tan solo 12 puntas.

El ovnipuerto desde el aire.David Zuleta

La simetría de las estrellas solo puede apreciarse desde el cielo, y todas tienen distintos tamaños. Sin embargo, Werner no usó ningún plano: las tres personas que lo ayudaron a trabajar pudieron observar que el artista dibujó cada estrella de manera casi perfecta, tirando sogas en el piso. La obra está ubicada a tres kilómetros de Cachi, en el paraje Fuerte Alto, lugar donde Werner sostiene que tuvo contacto con seres intergalácticos.

En el mismo lugar donde el suizo tuvo esta experiencia que cambió su vida, decidió poner manos a la obra: la noche del 24 de noviembre de 2008 vio dos objetos voladores redondos no identificados, de entre 12 y 15 metros de diámetro. Como expresó en diálogo con David Zuleta en su momento, empleado de la dirección de Turismo, eran negros y rojos, y el avistamiento duró unos 45 minutos.

Werner Jaisly durante su corta visita del 2019, antes de volver a desaparecer.Javier Corbalán

Según Werner, esa noche hubo tres cortes de energía y junto a Jorge Reyes, un lugareño, vieron ambos objetos salir de entre las montañas y quedarse sobre el río Calchaquí. El suizo levantó entonces los brazos para que se acerquen, y lo hicieron. Ambos objetos se pararon sobre ellos y bajaron “con una luz impresionante hasta quedar 30 metros encima nuestro. Ellos me pidieron que haga una señal, así que comencé a trabajar”, sostuvo en la misma entrevista.

Antonio Zuleta, un vecino de Cachi especialista en objetos voladores no identificados, reprodujo el mismo testimonio y agregó que Werner recibió el mensaje de construir una gran estrella. Con ayuda de Jorge, su hermano Luis Reyes y José Miguel, un joven del pueblo, Wener empezó a trabajar. En ese momento el suizo tenía unos 60 años, y vivió un tiempo en el mismo predio de su obra. Cabó un agujero de dos metros y medio de profundidad y tres metros de diámetro donde dormía para, según él, “tomar energía”.

El artista con su obra.La Nación

El material para construir las estrellas es de la zona, piedras trasladadas en carretillas. Como informa La Nación, Luis sostuvo que para hacer los dibujos, solamente tiraba “piolas” al suelo. Además, agregó que en la zona suelen verse luces y objetos no identificados todo el tiempo, pero que no son aviones ni helicópteros.

En diciembre del 2013, Werner desapareció de los Valles Calchaquíes sin terminar su obra, y corrían rumores de que se lo llevaron los ovnis. Tras seis años sin ser visto, en julio del 2019 Jaisli reapareció. Zuleta cuenta que cuando lo conoció por primera vez, vestía como un ciudadano más; pero que con el correr del tiempo adoptó otra vestimenta: “apareció con un turbante, un chaquetón y pantalón todo negro”. Además, llevaba consigo un báculo con plumas de loro en una punta.

Werner Jaisli.Javier Corbalán

El artista asegura que, a lo largo de más de una década tuvo 200 avistamientos de ovnis, pero que nunca sintió temor sino mensajes de amor y paz. Para Werner, su obra es un lugar sagrado, y tenía en claro que debía regresar, para comenzar la construcción de Llamada del cielo, una nueva estrella. Sin embargo, esta obra también quedó inconclusa cuando se fue unos días después.

Como cuenta Luis Reyes, iba a irse a Bolivia a construir otra estrella igual y después a Suiza, para regresar a Cachi en Pascua, pero nunca apareció. Tuvo varios contactos con Jorge Reyes, quien ayudó en la construcción del ovnipuerto, pero una vez que pasó el tiempo no se comunicó más. Por su parte, Jorge fue profundamente marcado por la experiencia y no desea dialogar al respecto, sobre Werner ni su paradero.

La principal estrella tiene 36 puntas, con otra de 12 en el centro.Javier Corbalán