Este martes comenzará el juicio por abuso sexual contra Nicolás Parma, el sacerdote mano derecha de Agustín Rosa Torino en la congregación Discípulos de Jesús de San Juan Bautista. La audiencia debate será en la provincia de Santa Cruz, en el sur del país, y se espera el testimonio de 13 testigos.

Los casos de Agustín Rosa Torino (condenado a 12 años de prisión efectiva por abuso sexual) y de Nicolás Parma están conectados porque ambos pertenecían a la misma comunidad religiosa. “Rosa Torino mandaba menores a Santa Cruz sabiendo el monstruo que era Parma. Fuimos como presas”, le contó Jonathan, uno de los exnovicios que denunció y llevó a juicio a Rosa Torino, al periodista Ángel Mansilla de Central Policial.

“Yo salí de la congregación en el 2013 y denuncié en el 2016. Cuando le conté a Rosa Torino lo que Parma me había hecho me dijo que perdona y olvide lo que había sucedido”, remarcó Jonathan, quien primero fue víctima de Parma y luego de Rosa Torino. “Ellos lograron satisfacer su deseo sexual y todo quedó ahí pero a nosotros nos quedó para toda la vida”, relató Jonathan, quien sufrió abusos desde los 14 hasta los 17 años.

“Muchos creen que denunciamos porque queremos destruir a la Iglesia, pero lo hacemos por los demás. Si no hubiéramos denunciado, ellos seguirían, hubieran seguido arruinando vidas ajenas. La condena no me va a devolver nada de lo que me quitó pero me voy a sentir más aliviado. Si no le damos un cierre a esto no le vamos a poder encontrar el sentido a la vida”, finalizó Jonathan.