Después de 4 años, un tren de pasajeros cruzó la laguna La Picasa este lunes. Así concluyó el viaje de prueba hacia Rufino como parte de los últimos preparativos para la implementación del servicio de transporte que une el sudoeste santafesino con la Estación de Retiro.

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El tramo entre la ciudad del departamento General López y la localidad bonaerense de Iriarte se encontraba inactivo desde que las inundaciones de 2017 provocaron daños gravísimos sobre la vía y la Ruta Nacional 7, entre otros puntos de la región. Ahora el Gobierno nacional proyecta ofrecer traslados regulares desde noviembre gracias a las obras realizadas.

La “marcha blanca” hacia Rufino comenzó a las 11.40 en Colonia San Ricardo. El ministro de Transporte, Alexis Guerrera, encabezó la delegación junto al presidente de Trenes Argentinos, Martín Marinucci y el titular de Trenes Argentinos Cargas, Daniel Vispo.

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Muchas personas fueron a ver la partida desde la estación en el norte bonaerense para revivir una situación que había quedado lejos en el tiempo debido a la crisis hídrica. Personas mayores que vivieron la época dorada del ferrocarril fueron acompañados por hijos y nietos.

La formación atravesó el pedraplén que corre paralelo a la Ruta Nacional 7.

Fuentes oficiales adelantaron que los viajes regulares se realizarán los viernes desde Rufino y el regreso hacia la ciudad de Buenos Aires será los domingos.

Por otra parte, las autoridades destacaron que la rehabilitación de la vía de La Picasa implica una mejora notable para el transporte de carga. Antes las formaciones tenían que hacer un rodeo de 333 kilómetros que demoraba 24 horas.

Las obras abren la puerta de la reconexión ferroviaria entre Junín y Rufino para el traslado de pasajeros. La reparación del tramo de 13 kilómetros en la laguna comenzó en diciembre de 2019 y demandó una inversión de 200 millones de pesos.

El pedraplén es un elemento constructivo que consiste en la extensión y compactación de materiales pétreos provenientes de excavaciones de roca, que se utiliza para la construcción de rellenos de altura o inundables.

La locomotora partió desde la estación Iriarte poco antes del mediodía.

El viaje de prueba hacia Rufino estuvo a cargo de Gustavo Melo. El maquinista tiene 30 años de experiencia y compartió su “orgullo” por la oportunidad de comandar la formación.

“Las vías están perfectas. Podemos circular a una velocidad de hasta 60 kilómetros por hora en muchos tramos. Aunque sobre la laguna todavía hay partes que se están acomodando, todo está dado para que el tren de pasajeros vuelva a pasar sin problemas”, explicó el conductor.

Melo recordó que la semana anterior hicieron una prueba sin pasajeros que tuvo resultados positivos. Este lunes llegó la chance de empezar a ocupar las butacas de los vagones por primera vez. La locomotora de Trenes Argentinos fue fabricada por Materfer en Córdoba.

El tren llegó a Rufino pasadas las 13.30 y sumó en la comitiva al gobernador Omar Perotti. El rafaelino subió en la estación Castellanos y acompañó al ministro Guerrera con el resto de las autoridades.