El agua de La Picasa también perjudicó las vías y hay pocas esperanzas tras la cumbre de gobernadores



Más allá de los buenas intenciones, desde el Comité de Cuenca aseguran que este lunes los mandatarios no firmaron ningún plan para avanzar en el saneamiento de la laguna.

“No firmaron nada“, resumió, con desesperanza, Juan Carlos Duhalde, presidente de Comité de Cuenca de La Picasa, tras el encuentro de los gobernadores de Santa Fe, Córdoba y Buenos Aires, junto al ministro del Interior, Rogelio Figerio para avanzar en acciones que permitan descomprimir el agua de la laguna que amenaza con destruir los terraplenes de la Ruta Nacional 7 y las vías del Ferrocarril San Martín.

“Más allá de las buenas intenciones, la reunión terminó en cuarto intermedio y se espera que sean los ministros de cada distrito los que logren suscribir los acuerdos para intentar mejorar el estado de cosas actual“, amplió Duhalde, en diálogo con Vía Rosario, intentando hace un balance de las negociaciones que entablaron Lifschitz, Schiaretti y Vidal ene la Capital Federal.

La vías en La Picasa destruidas por el agua.

Precisamente, el estado de cosas actual, indica que las aguas han dejado inutilizados los rieles del tren de cargas y pasajeros que conectaba Retiro con Rufino. En las últimas horas, trascendieron fotos que muestran el deterioro producido por el oleaje en pocas semanas, socavando el pedraplen y ocasionando que los durmientes en el aire.

La vías en La Picasa destruidas por el agua.

“Por ahí no puede pasar ninguna formación. Ni sabemos cuándo podrá correr de nuevo un tren en La Picasa”, expresó. Satisfechos por la repercusión que en la prensa ha tenido el corte de la Ruta 7, en el extremo sur santafesino, insisten en que el mayor perjuicio se da en el sector productivo, con miles de hectáreas fértiles ahora anegadas.

La vías en La Picasa destruidas por el agua.

Una solución clave, que permitiría bajar en pocos meses el pelo de la laguna que amenaza las costosas obras de ingeniería que se montaron en la ruta y las vías, es la construcción de un canal que por gravedad logré quitar el excedente hacia la provincia de Buenos Aires. Dicha posibilidad no logró aval de los gobernadores.

La vías en La Picasa destruidas por el agua.

“Estaban muy cercad e avanzar en la autorización, pero Buenos Aires volvió a expresar sus reparos y negó el permiso de la obra”, dijo Duhalde, y ratificó los trascendidos: “Lifschitz fue enfático hasta con enojo, amenazó con encarar la obra a pesar de la negativa bonaerense”.

Fotos: Fernando Caruso