El macabro descubrimiento en la casa de Claudio Barrelier tras los nuevos allanamientos
La Justicia de Córdoba removió tierra en el patio y rompió parte de una estructura en la vivienda de Juan Del Campillo 878. Una atroz sospecha se destapó luego del femicidio de Agostina Vega.
Los procedimientos en la casa del detenido por el femicidio de Agostina Vega.(La Voz.)
El avance de la investigación por el femicidio de Agostina Vega tomó un rumbo más oscuro. Mientras la adolescente de 14 años es velada por sus familiares en una ceremonia marcada por el dolor y las internas judiciales, los peritos de la Policía Científica transformaron la casa de Claudio Barrelier en una zona de demolición.
Los trabajos en el inmueble de la calle Juan Del Campillo 878, donde residía el principal acusado, no se limitaron a la recolección de huellas. Según fuentes oficiales, se llevaron del lugar varias bolsas con elementos de prueba y un colchón que será peritado para detectar rastros biológicos.
Búsqueda de otras víctimas y excavaciones en el patio
Sin embargo, lo más inquietante fue el despliegue técnico para buscar evidencias ocultas bajo la estructura de la casa. La magnitud del operativo responde a una hipótesis que estremece a Córdoba.
Allanamientos en la casa del detenido por el femicidio de Agostina Vega.(La Voz.)
Los investigadores buscan rastros no solo de Agostina, sino de otras posibles víctimas del imputado. En este contexto, el personal policial rompió los pisos de la propiedad y removió tierra en el patio trasero.
Esta medida se vincula directamente con la decisión de la Fiscalía de Instrucción 13 de acumular una causa de 2025 contra Barrelier por el delito de "privación ilegítima de la libertad". El historial del acusado puso en alerta a las autoridades, quienes no descartan que la vivienda haya sido escenario de otros hechos criminales previos al asesinato de la adolescente.
Para profundizar en esta línea, se realizaron nuevas pruebas de luminol en diversas áreas de la casa, técnica utilizada para encontrar manchas de sangre que fueron lavadas o que son invisibles a simple vista. Cada rincón de la propiedad está bajo sospecha mientras se intenta determinar si existen restos genéticos de otras personas.
El baño bajo la lupa: demolición en busca de sangre
Uno de los puntos críticos de la inspección fue el baño de la casa. Según se informó, los peritos utilizaron una masa para romper parte del mobiliario y las estructuras sanitarias. El objetivo de este procedimiento "quirúrgico" fue acceder a las cañerías para buscar posibles rastros de sangre que Barrelier hubiera intentado eliminar mediante el uso de agua o químicos.
Allanamientos en la casa del detenido por el femicidio de Agostina Vega.(La Voz.)
Además de los escombros generados, la Justicia ordenó el secuestro de la ropa de todos los ocupantes de la casa al momento del crimen. En ese domicilio Barrelier convivía con su pareja y su hija de 11 años, lo que llevó a la Fiscalía a investigar qué grado de conocimiento tenían sobre lo que ocurría intramuros.
Pruebas acústicas y el "muro del silencio"
Para determinar la responsabilidad de terceros, se llevaron a cabo pericias de planimetría forense y pruebas acústicas. Los especialistas midieron el grosor de las paredes para confirmar si las personas presentes en la casa la “noche fatal” pudieron haber escuchado los gritos o sonidos del ataque a Agostina.
"Se busca saber si los convivientes percibieron los sonidos del asesinato", indicaron fuentes cercanas al caso, mientras la querella presiona para que se impute por encubrimiento a una mujer de apellido Andreani, cuyo vehículo habría sido utilizado para trasladar el cuerpo al descampado.
Secreto de sumario y un pasado que condena
Debido a la sensibilidad de estos hallazgos, la fiscalía decretó el secreto de sumario por 10 días a partir de este 3 de junio. Esta restricción busca proteger las nuevas medidas de prueba que surjan de las excavaciones y el análisis del material recolectado en las cañerías.
Mientras Córdoba espera respuestas, el foco se mantiene en el patio removido y los pisos destruidos de la casa de Barrelier. Lo que comenzó como la búsqueda de justicia por una adolescente de 14 años podría terminar revelando una trama de violencia mucho más extensa y aterradora.