La perturbadora sospecha de una transmisión en vivo del femicidio de Agostina Vega
La querella del padre de la adolescente advirtió que en la habitación donde ocurrió el crimen había una cámara conectada a internet.


La investigación por el femicidio de Agostina Vega sumó en las últimas horas un elemento que podría abrir una nueva línea de pesquisa. Tras la inspección judicial realizada en la vivienda de Claudio Barrelier, la querella advirtió la presencia de una cámara de seguridad instalada en la habitación donde, según la investigación, ocurrió el crimen.

El hallazgo despertó interrogantes en la querella sobre el funcionamiento del dispositivo y la posibilidad de que las imágenes hayan sido almacenadas de manera remota o incluso visualizadas en tiempo real por terceros.
Durante la inspección participaron representantes de todas las partes, junto con peritos y personal judicial. Fue en ese recorrido cuando los abogados querellantes Gino Torreani y Fernanda Alaniz detectaron una cámara de vigilancia ubicada en el ambiente principal de la planta baja.

Según explicaron, de manera extraoficial se les informó que el dispositivo no contaba con una tarjeta microSD para almacenamiento interno. Sin embargo, sí estaba conectado mediante un cable de red, lo que abre otras posibilidades técnicas. "Si esa cámara tiene un microchip, memoria interna o acceso a una nube, puede que haya filmado algún hecho", sostuvo Torreani en diálogo con Eche TV.
La principal hipótesis que ahora busca profundizar la querella es que la cámara pudiera haber estado vinculada a una plataforma de monitoreo remoto.
En ese caso, las imágenes no necesariamente habrían quedado almacenadas en el propio dispositivo, sino que podrían haber sido enviadas a un servidor en la nube o visualizadas en tiempo real desde teléfonos celulares u otros equipos autorizados.

"Si esta cámara la tenían varias personas con una aplicación en su teléfono, estamos hablando de que tranquilamente el crimen de Agostina podría haber estado siendo grabado en vivo y muchas personas podrían haber estado viendo esto", afirmó Torreani.
Por su parte, la abogada Fernanda Alanís aclaró que todavía no pudieron acceder al contenido del dispositivo. "Todavía no sabemos si tenía memoria o no tenía memoria esa cámara", señaló.
La querella también cuestionó la demora en las pericias informáticas sobre el sistema de videovigilancia. Los abogados consideran que resulta prioritario determinar hacia dónde transmitía la cámara, quién tenía acceso a la aplicación de monitoreo y si existen registros almacenados en servidores externos.
"Estamos gastando recursos estatales judiciales para pavadas y no estamos gastando recursos en ver a dónde estaba dirigida esta cámara, quién tenía esta aplicación y quién podía ingresar", cuestionó Torreani.

Para la representación del padre de Agostina, esclarecer el funcionamiento del dispositivo puede resultar clave para determinar si hubo otras personas que presenciaron el crimen de manera remota o si existieron posibles cómplices con acceso a las imágenes.
Hasta el momento, no existe una confirmación judicial de que el femicidio haya sido grabado o transmitido en vivo. Se trata de una hipótesis planteada por la querella, que solicita profundizar las pericias sobre la cámara de seguridad hallada en la escena del crimen.