A más de dos meses del crimen de Agostina Vega, la situación procesal de Soledad Andreani continúa siendo uno de los puntos de discusión dentro de la causa. La mujer, imputada por encubrimiento agravado y pareja de Claudio Barrelier al momento de los hechos, permanece detenida en el penal de Bouwer mientras la Justicia analiza un pedido para recuperar su libertad.
Su estado de salud y las condiciones de detención volvieron a quedar en el centro del debate luego de que sus abogados aseguraran que sufrió un supuesto cuadro de shock tras ser arrestada.
El cuadro de salud que denunció la defensa
Según el abogado Emiliano Rossi, Andreani atravesó una fuerte crisis emocional desde el momento de su detención. "Ella quedó muy sorprendida con su detención, muy mal porque es una persona que no está acostumbrada; no tiene antecedentes ni había tenido ningún tipo de vinculación con la Justicia", sostuvo el letrado en diálogo con Eche TV.
De acuerdo con la defensa, la mujer debió recibir asistencia en un hospital psiquiátrico debido al estado de shock que sufrió durante los primeros días posteriores a su arresto. Los abogados sostienen que la reacción respondió a la sorpresa de verse involucrada en una causa que, según afirman, desconocía por completo.
La imputación contra Andreani está vinculada, principalmente, al préstamo del vehículo que habría utilizado Claudio Barrelier el día del crimen. Sin embargo, la defensa sostiene que el automóvil era utilizado habitualmente por su pareja y que nunca existió intención de facilitar la comisión de un delito.
Su presente en la cárcel de Bouwer
Para Soledad Andreani, la detención significó un cambio radical de vida. Hasta mayo pasado trabajaba como encargada de un local nocturno y, según sus abogados, nunca había tenido contacto con el sistema penal.
La defensa remarca que Andreani colaboró con la investigación desde el primer momento e incluso entregó voluntariamente su teléfono celular desbloqueado para que fuera peritado.
La abogada Marina Romano cuestionó la prisión preventiva y calificó la medida como desproporcionada. "Ella tiene que estar privada de la libertad, lo que es un daño absolutamente irreparable", afirmó.
Además, sostuvo que, aun en el supuesto de una futura condena por encubrimiento agravado, la pena sería de ejecución condicional debido a que Andreani no registra antecedentes penales. "Hoy en el penal de Bouwer hay una persona que es inocente; mi clienta es inocente con relación a este hecho", aseguró la defensora.
Espera una definición de la Justicia
Mientras la investigación continúa bajo la órbita del fiscal Raúl Garzón, la defensa presentó una oposición a la prisión preventiva que actualmente debe resolver el Juzgado de Control.
Los abogados sostienen que no existe riesgo de fuga ni posibilidades de entorpecer la investigación, ya que, afirman, toda la prueba relacionada con Andreani ya fue incorporada al expediente.
Por ahora, la imputada continúa alojada en el pabellón de mujeres de Bouwer, donde espera una resolución sobre su situación procesal mientras mantiene reuniones periódicas con sus defensores, quienes insisten en que la detención responde más al impacto social del caso que a elementos concretos de la investigación.