Qué pasa en Wachitas Bar: los misteriosos movimientos que llamaron la atención
Vecinos de la ciudad denunciaron actividad en el local ubicado sobre la calle Ituzaingó al 521. La Municipalidad de Córdoba habló al respecto.


En medio de la conmoción que persiste por el femicidio de Agostina Vega, un nuevo foco se encendió en el centro de Córdoba. Vecinos del sector denunciaron movimientos inusuales y tareas de refacción dentro del polémico local Wachitas Bar.

Desde el sábado de la semana pasada se observó la presencia de obreros y pintores trabajando en el interior del inmueble, según los testimonios recolectados por El Doce.

El bar fue señalado repetidamente durante la investigación como un punto clave en la denominada “noche cordobesa”. Los movimientos actuales despertaron sospechas sobre quién ordenó el reacondicionamiento de un sitio que permanece bajo la lupa judicial.
Ante la ola de consultas y denuncias vecinales, la Municipalidad de Córdoba emitió una respuesta para llevar tranquilidad a la zona. Desde el Palacio 6 de Julio informaron al citado medio que no se recibió ningún pedido de alta sobre la clausura que rige en el lugar.

Asimismo, las autoridades expresaron que no se otorgó ninguna nueva habilitación comercial para que el local vuelva a funcionar. Al ser consultados por la prensa, los obreros presentes en el sitio evitaron brindar declaraciones y mantuvieron un hermetismo total sobre la naturaleza de su trabajo.
MOVIMIENTO EN WACHITAS 🔎
— Vía País (@ViaBsAscomar) July 31, 2026
Vecinos de la ciudad de Córdoba denunciaron actividad sospechosa en el local ubicado sobre la calle Ituzaingó al 521. pic.twitter.com/THBhgJjuJp
Cabe recordar que, el local se encuentra clausurado preventivamente desde que estalló el escándalo por la muerte de la adolescente de 14 años. La falta de permisos oficiales convierte a estas obras en un hecho irregular que podría derivar en nuevas sanciones administrativas.
La relevancia de Wachitas Bar en este expediente no es menor. Eduardo Medina Allende, abogado defensor de Osvaldo Fassetta, vinculó públicamente este espacio con una presunta red de explotación sexual de menores que operaría en la Capital.
En este contexto, la figura de “Carla”, una testigo protegida y exempleada del bar, ha sido fundamental para la investigación. La mujer aportó datos sobre el funcionamiento interno de estas organizaciones, lo que le valió amenazas y una reciente denuncia por difamación de parte de la familia materna de la víctima.
Para la querella, cualquier movimiento en este local es visto con desconfianza. Se teme que las refacciones puedan estar orientadas a eliminar posibles evidencias o a reanudar actividades vinculadas a los imputados, como Soledad Andreani, quien fuera señalada como la dueña del vehículo utilizado en el crimen.
Este misterioso movimiento en el bar coincide con un pedido de “hermetismo total” realizado por el fiscal Raúl Garzón. El pasado viernes 31 de julio, el funcionario citó a todos los abogados de las partes para una reunión informativa donde exigió silencio absoluto para no entorpecer el proceso.
Mientras la Justicia intenta blindar la información oficial, los vecinos aseguran que se mantendrán en alerta. La posibilidad de que un sitio vinculado a semejante horror vuelva a abrir sus puertas ha generado un rechazo unánime en la comunidad cordobesa.
Luego de que se empezó a asociar al bar con el caso de Agostina, desde Wachitas emitieron un comunicado en el que negaron cualquier vinculación con el crimen. “El bar Wachitas Bar no tiene ningún tipo de participación ni vinculación con los hechos que actualmente son objeto de investigación por parte de las autoridades competentes”, expresaron.

También aseguraron que las personas señaladas en redes sociales no son propietarias ni forman parte de la titularidad del establecimiento y remarcaron que colaboraron con las autoridades durante las actuaciones realizadas en el local.