La prueba crucial que la Justicia habría ignorado en Wachitas Bar
El local ubicado sobre la calle Ituzaingó, en pleno barrio Nueva Córdoba, vuelve a estar sobre la lupa de la Justicia producto del avance de las investigaciones de las autoridades.


Las investigaciones que surgieron a raíz del femicidio de Agostina Vega enfrenta un duro cuestionamiento. Carla, una mujer que se identificó como extrabajadora de Wachitas Bar, reveló que la Justicia de Córdoba habría ignorado una prueba clave.

Según su testimonio, se trata de un elemento que podría contener perfiles genéticos determinantes para esclarecer la red de trata y abusos que habría operado detrás del local. Para la mujer, esta omisión no es casual y refleja las fallas en el procedimiento judicial.

Carla apuntó directamente contra los allanamientos realizados en “Wachitas”. Según relató, el local aún conserva la misma cama donde habrían ocurrido hechos clave vinculados a la red que terminó con la vida de la adolescente.

“La prueba grande que tenés ahí adentro del bar es la cama. Llévate el colchón ese que estaba ahí porque, cuando yo vi el video, sigue siendo la misma cama y el mismo colchón de cuando yo estaba ahí”, sentenció con firmeza, en diálogo con El Doce.
Para la denunciante, ese objeto es un depósito de evidencia biológica invaluable. Afirmó que allí se encontrarían “muchísimos ADN”, pertenecientes a ella y a otras jóvenes que pasaron por el establecimiento después de su estancia.
A pesar de la relevancia del dato, Carla denunció que sus advertencias fueron desestimadas sistemáticamente. Aseguró haber mencionado este elemento tanto en la Jefatura de Policía como ante la fiscalía en Tribunales II.

“Lo dije en Jefatura y lo dije en Tribunales. Me trataron de mentirosa y de que no tenía pruebas”, relató con indignación. La falta de peritaje sobre el mobiliario durante los operativos es uno de los puntos más oscuros de la instrucción.
La testigo vinculó este "ninguneo" a los prejuicios sobre su pasado personal. Consideró que su condición de exadicta fue utilizada por el sistema judicial para restarle valor a un aporte técnico que podría identificar a otros responsables.
Mientras la causa avanza con imputados como Barrelier, Carla sostiene que la inacción sobre ciertas pruebas protege a una estructura de poder mayor. Denunció que el foco ha sido insuficiente para desmantelar la red de complicidad.

“Si se llevan ese colchón, van a tener muchísimas pruebas.” Yo no sabía que ella era pareja de Barrelier, ¿cuántas mujeres tenía ese tipo ahí?”, cuestionó sobre la logística delictiva que rodeaba al bar.
La situación de Carla es crítica, según contó, está desempleada, con un botón antipánico y “desprotegida”. Mientras tanto, asegura que las pruebas materiales que señaló siguen degradándose en la escena del crimen sin ser analizadas.
El reclamo de Carla pone en duda la exhaustividad de los peritajes realizados. Para la querella y el entorno de la víctima, la recolección de rastros en el mobiliario de “Wachitas” podría haber dado un giro definitivo al expediente.
Este 8 de julio, fecha en la cual hubiera sido el cumpleaños 15 de Agostina, el pedido de justicia se mezcla con la denuncia por negligencia. La “pieza que falta” en el rompecabezas judicial sigue siendo ese colchón ignorado.
Luego de que se empezó a asociar al bar con el caso de Agostina, desde Wachitas emitieron un comunicado en el que negaron cualquier vinculación con el crimen. “El bar Wachitas Bar no tiene ningún tipo de participación ni vinculación con los hechos que actualmente son objeto de investigación por parte de las autoridades competentes”, expresaron.


También aseguraron que las personas señaladas en redes sociales no son propietarias ni forman parte de la titularidad del establecimiento y remarcaron que colaboraron con las autoridades durante las actuaciones realizadas en el local.