“Acá hay más que Barrelier”: la acusación que daría un giro en el caso Agostina Vega
Una mujer declaró ante la Justicia de Córdoba por el crimen de la adolescente y reveló una trama de drogas y corrupción detrás del asesinato que sacudió a un país.


En una entrevista que sacudió la mañana de Córdoba, Carla, una mujer que aportó datos fundamentales en el femicidio de Agostina Vega, decidió mostrar su rostro. Su testimonio apuntó a que el crimen no fue un hecho aislado, sino parte de un entramado mayor.

“Si no fuera por nosotros tres, esto hubiera quedado en la nada. Agostina murió, la mató (Claudio) Barrelier y nada más, pero acá atrás están todos”, sentenció la mujer, en diálogo con El Doce. Según su relato, el trasfondo del asesinato está vinculado directamente al narcotráfico.

La mujer aseguró con firmeza que el caso debe ser investigado como un “ajuste de cuentas”. Para Carla, el entorno de la noche cordobesa funciona mediante intercambios y pases de factura que terminaron con la vida de la adolescente.
Carla no se limitó a señalar a los detenidos actuales. Denunció la existencia de una red que involucra a políticos, policías y funcionarios municipales de Córdoba. Según afirmó, estos actores reciben pagos para permitir el funcionamiento de locales clausurados.

En su declaración, identificó a Roberto Moyano como el “dueño de la noche cordobesa”. También mencionó a Soledad Andreani y a una mujer llamada Ludmila, quien sería la encargada de manejar a las jóvenes en el bar “Wachitas”.
“Dime con quién andas y te diré quién eres”, expresó sobre el entorno de la víctima. Para la testigo, es imposible que las autoridades desconozcan cómo operan estos locales y quiénes son sus verdaderos responsables.
A pesar de su aporte a la causa, Carla denunció vivir una situación de extrema vulnerabilidad. Tras declarar, fue despedida de su trabajo en un polirrubro y, hoy, enfrenta una crisis económica junto a sus cinco hijos y su pareja.

La Justicia le ofreció una ayuda de 700.000 pesos mensuales por tres meses. Sin embargo, la condición es gastarlos solo en alimentos y presentar tickets. Ella solicitó el monto total para iniciar un emprendimiento propio, pero el pedido fue rechazado.
“Me dieron un botón antipánico y me dijeron “guárdate en tu casa hasta septiembre”. Me siento una delincuente encerrada mientras los asesinos están más protegidos que yo”, reclamó con angustia ante las cámaras.
Una de las revelaciones más impactantes fue la mención de una prueba que, según ella, la Justicia ignoró. Se trata de un colchón ubicado en el bar donde habrían ocurrido hechos clave para la investigación.
Carla insistió en que ese elemento contiene múltiples muestras de ADN de diversas mujeres que pasaron por el lugar. “Si se llevan ese colchón, van a tener muchísimas pruebas. Yo lo dije en jefatura y en Tribunales, pero no se peritó”, denunció.
Finalmente, la testigo lanzó una dura acusación contra la madre de Agostina. Afirmó que ella es “la única que sabe por qué mataron a su hija” y cuestionó que la menor fuera involucrada en ese ambiente de gente peligrosa.
Luego de que se empezó a asociar al bar con el caso de Agostina, desde Wachitas emitieron un comunicado en el que negaron cualquier vinculación con el crimen. “El bar Wachitas Bar no tiene ningún tipo de participación ni vinculación con los hechos que actualmente son objeto de investigación por parte de las autoridades competentes”, expresaron.

También aseguraron que las personas señaladas en redes sociales no son propietarias ni forman parte de la titularidad del establecimiento y remarcaron que colaboraron con las autoridades durante las actuaciones realizadas en el local.