La drástica decisión de Marianela Palmero que sorprendió en el caso Agostina Vega
En un giro que sacudió los Tribunales de Córdoba, una de las cuatro personas imputadas por el femicidio de la adolescente cambió su estrategia legal. Los detalles.


El proceso judicial que investiga el femicidio de Agostina Vega dio un giro inesperado este viernes 31 de julio. El fiscal de instrucción Raúl Garzón convocó a todas las partes a una reunión informativa en los tribunales de la ciudad de Córdoba, donde se confirmó un cambio clave en la estructura de las defensas.

La sorpresa de la jornada fue la decisión de Marianela Palmero, pareja del principal acusado Claudio Barrelier, de renovar su representación técnica. La mujer, que se encuentra detenida bajo la imputación de encubrimiento agravado, designó a la abogada Ángela Burgos para llevar adelante su defensa en esta etapa crítica del proceso.

Este movimiento ocurre semanas después de que la defensa anterior de Palmero solicitara una inspección ocular en la vivienda de calle Juan del Campillo 878. Aquella medida buscaba demostrar, mediante pruebas sonoras, que la imputada no habría escuchado el calvario de la adolescente de 14 años.
La incorporación de Burgos al expediente sugiere una nueva etapa en la estrategia de Palmero. Durante el encuentro de este viernes, el fiscal Garzón fue contundente con los abogados presentes: exigió “hermetismo total” sobre los pormenores de la causa para no entorpecer los próximos pasos judiciales.
La reunión fue meramente informativa y no se comunicaron avances sustanciales ni se añadieron nuevos actos procesales de inmediato, según informó El Doce. Sin embargo, la Fiscalía sigue analizando el “cuadro probatorio compacto” que rodea a los cuatro detenidos actuales en el penal de Bower y Cruz del Eje.
Mientras Palmero redefine su camino legal, el caso sumó un nuevo misterio fuera de los tribunales. Vecinos de la zona denunciaron movimientos inusuales en “Wachitas Bar”, señalado en la causa por su vínculo con los sospechosos.
De acuerdo con los testimonios, se observaron obreros y pintores trabajando en el reacondicionamiento del interior del local desde el sábado de la semana pasada. Ninguno de los trabajadores quiso brindar declaraciones sobre quién ordenó las reformas en el inmueble clausurado.

Ante esta situación, la Municipalidad de Córdoba aclaró de forma oficial que no recibió ningún pedido de alta sobre la clausura que rige en el lugar ni ha otorgado una nueva habilitación comercial. El hecho generó suspicacia en la querella, que investiga los nexos del local con la trama del crimen.
A pesar del cambio de abogada, la situación de Palmero es delicada. La fiscalía sostiene que la mujer escuchó los gritos de la víctima y que incluso le envió un mensaje de WhatsApp a Barrelier esa noche preguntando: “¿Qué fue ese grito?”.

Para el abogado querellante Carlos Nayi, las últimas pericias “terminan de sepultar cualquier estrategia” que busque exculpar a la mujer basándose en la falta de audición. Palmero continúa detenida mientras su nueva defensa prepara los próximos pasos frente a la inminente elevación de la causa a juicio.