Caso Agostina Vega: aseguran que Wachitas Bar reabriría con otro nombre en Córdoba
El local nocturno donde trabajaba una de las imputadas por encubrimiento agravado prepararía su reapertura. Qué se sabe.


A poco más de dos meses del femicidio de Agostina Vega, un nuevo episodio volvió a poner el foco sobre uno de los lugares que quedó bajo la lupa durante la investigación judicial. El bar conocido hasta hace poco como Wachitas prepararía su reapertura con una nueva identidad comercial.

El local, que estuvo vinculado al entorno de algunos de los imputados, volvería a funcionar bajo el nombre "Coyote", según lo revelado por Eche TV y Eduardo Medina Allende, abogado de Osvaldo Fassetta, uno de los detenidos en el caso.
De acuerdo a Eche TV, la reapertura del bar habría quedado al descubierto a partir de imágenes tomadas en el lugar, donde se habría observado movimiento de mercadería y el ingreso de packs de cerveza.
Además del cambio de nombre, el establecimiento buscaría renovar su imagen luego de la fuerte exposición pública que tuvo tras quedar asociado al círculo de personas investigadas en la causa por el femicidio de Agostina Vega.

La supuesta reapertura llega apenas dos meses después de la clausura del local. Sobre ese procedimiento, el abogado Eduardo Medina Allende cuestionó el accionar de las autoridades y sostuvo que se trató de un operativo con mayor repercusión mediática que relevancia judicial. Incluso calificó el procedimiento como un "show".
Para el defensor, el aparente regreso del comercio refleja una gestión que "no tiene una idea clara de lo que ocurre bajo su jurisdicción" o que busca cerrar la investigación de manera apresurada.
El bar adquirió relevancia en la investigación porque Soledad Andreani, una de las personas detenidas e imputadas por encubrimiento agravado, trabajaba allí como encargada al momento del crimen.
Su defensa, integrada por los abogados Marina Romano y Emiliano Rossi, sostiene que Andreani no tiene ningún vínculo con redes ilícitas o de proxenetismo, aunque reconoce que desarrollaba su actividad laboral en ese establecimiento nocturno.
Según los letrados, el foco puesto sobre el local fue "más mediático que jurídico". También consideran que la marca Wachitas fue utilizada para estigmatizar a su defendida y desviar la atención de lo que califican como una falta de pruebas concretas para sostener la imputación.

La aparente reapertura bajo el nombre Coyote se produciría en medio de los cuestionamientos que las defensas vienen realizando sobre el avance del expediente. Mientras Claudio Barrelier continúa detenido como principal sospechoso, los abogados de Soledad Andreani y Osvaldo Fasseta insisten en solicitar la libertad de sus clientes al sostener que no existen elementos suficientes para mantener las prisiones preventivas y que la investigación se ha concentrado en cuestiones que consideran secundarias.
Luego de que se empezó a asociar al bar con el caso de Agostina, desde Wachitas emitieron un comunicado en el que negaron cualquier vinculación con el crimen. “El bar no tiene ningún tipo de participación ni vinculación con los hechos que actualmente son objeto de investigación por parte de las autoridades competentes”, expresaron.
También aseguraron que las personas señaladas no son propietarias ni forman parte de la titularidad del establecimiento y remarcaron que colaboraron con las autoridades durante las actuaciones realizadas en el local.