Tras el empate ante River Plate, el delantero Marco Ruben pudo celebrar que se convirtió en el máximo goleador de Rosario Central. “Acabo de conseguir lo más grande que me pudo pasar en mi vida futbolística”, expresó ni bien terminó el partido este domingo en el Gigante de Arroyito.

El caño de taco ante Franco Armani desató el primero de los dos gritos que se multiplicaron en la cancha en la que el jugador superó la marca de Waldino Aguirre. A modo de balance sobre el encuentro, comentó: “Fue una linda tarde, histórica para el club y hermosa para mí”.

Ruben batió el récord del “Torito” en el segundo tiempo, cuando cabeceó contra el arco de Génova. En ese momento se trepó al alambrado para la celebración, una acción por la que corresponde la tarjeta amarilla. El delantero ya estaba amonestado, pero el árbitro Pablo Echavarría no lo expulsó y el festejo pasó inadvertido en medio de la alegría auriazul.

El flamante dueño de la marca histórica en Rosario Central se mostró agradecido con el público una vez que terminó el encuentro. “Es la gente de mi vida, la que siempre me banca y me da cariño”, destacó.

Finalmente, Ruben admitió que faltó la frutilla del postre porque la Academia no pudo derrotar al campeón argentino. En su análisis ponderó la actuación de Augusto Palavecino y concluyó: “El resultado se nos empañó por dos golazos”.