En el inicio del juicio oral por la cocina de droga "más grande del país", dijo que había llevado los precursores químicos a pedido de Luis Medina.


David Delfín Zacarías negó ser narcotraficante y en cambio se presentó como fletero, en el inicio del juicio oral y público en el que se lo investiga por liderar una banda que comerciaba estupefacientes. Aseguró que la casa en la que lo atraparon con la cocina de droga más grande del país no es suya sino de Luis Medina.

Zacarías explicó que el cargamento de precursores químicos hallados en el interior de la vivienda, en una operación conocida como Flipper que fue realizada por la Policía Federal en septiembre de 2013, había sido trasladado de forma legal. Aseguró que quien se lo pidió fue “un señor Medina”, en alusión al reconocido narco ultimado a balazos.

Delfín indicó que el día del allanamiento en el country de Funes la policía lo trató de forma muy violenta y le plantó droga. De hecho pidió un careo con el encargado de filmar el procedimiento y con los policías que firmaron el acta preventiva.

Comenzó el juicio oral contra la banda de Delfín David Zacarías. (Juan José García)

En el banquillo de los acusados también se encuentran la esposa de Zacarías, Sandra Marín, y su hija Flavia y su hijo Joel. Todos son considerados partícipes en la venta y producción de los estupefacientes en una vivienda del country de Funes.

La hermana del supuesto organizador de la banda también se encuentra involucrada por encubrimiento al igual que su esposo. Tanto Gloria Zacarías como Fernando Ermácora tenían decenas de cocheras a su nombre en Rosario, las cuales habrían sido adquiridas con el dinero narco.

La lista de imputados incluye a civiles encargados de proveer los precursores químicos para la cocina de cocaína. José Luis “He‑Man” Dabat, de la Policía Federal, es uno de los dos uniformados vinculados a la banda del Delfín junto con el ex jefe de la Brigada Operativa de Drogas de las fuerzas santafesinas, Diego Comini.






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