Tenían permiso para realizar tareas rurales, pero no para el tradicional festejo.


La costumbre criolla del asado después de la yerra los llevó a la comisaría, a nueve mayores y un menor de edad, en un campo del sur cordobés.

Ocurrió este sábado en La Bara, en un campo ubicado a unos 15 kilómetros de la localidad de Hernando, a donde acudieron efectivos policiales, tras recibir denuncias telefónicas.

Entre el humo de costillas y otros manjares sobre las brasas, los hombres cumplían con el ritual infaltable tras finalizar con el marcado del ganado, algo para lo que no tenían permiso.

Es que, según explicaron los voceros policiales, los trabajadores sí tenían permitida la yerra, dado que se trata de una de las actividades rurales excepctuadas de la cuarentena obligatoria, pero no así el asadito, por lo que fueron arrestados y conducidos a la comisaría de Hernando.

“La Fiscalía de Instrucción de Feria de la ciudad de Río Tercero, a cargo de Alejandro Carballo, ordenó la imputación de los 9 mayores y tramitación judicial correspondiente para el caso del menor de edad”, informó el Ministerio Público Fiscal de Córdoba.

En las últimas horas del sábado, todos los protgonistas de esta travesura fueron puestos en libertad.




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