En medio de una temporada turística atípica y con un sector fuertemente golpeado por la pandemia, las estrategias y necesidades cambian, se reinventan y obligan a construir nuevas miradas más integradas y receptivas.

En relación a este nuevo escenario, desde Vía Paraná dialogamos con Carlos Monti presidente del Bureau de Paraná e integrante de la Mesa Empresaria del Turismo entrerriano, quien hizo un repaso por los desafíos que se le presentan actualmente al sector además de realizar una lectura acerca de lo que le falta a la capital entrerriana para explotar al 100 por ciento su capacidad turística.

Paraná es una de las 10 ciudades más elegidas del país para el turismo de reuniones y convenciones. Con el parate de la pandemia los motores están todos en cero, es algo que nos ha igualado a nivel nacional”, indicó Monti al tiempo que agregó que la preocupación pasa ahora por  saber cuándo se podrá volver a tener eventos presenciales. El turismo de reuniones es un tipo de actividad que tiene mucho que ver con la presencialidad y aunque la cuarentena trasladó los encuentros a la virtualidad, no se percibe allí la misma riqueza humana ni el movimiento económico.

“El fenómeno que genera un turista que viene para participar de un congreso o convención tiene impacto económico en la localidad”, reconoce Monti. “Nos llevará un tiempo volver a lograr el andar que tenía nuestra ciudad pero estamos persuadidos de que vamos a tener ese éxito”, expresó al respecto.

Si bien la temporada turística se habilitó cumpliendo con todos los protocolos, al sector le costará recuperarse de los meses sin actividad.turismo PAraná

Consultado acerca de si existe actualmente una propuesta integrada de río en la capital entrerriana, el referente del sector señaló que el Centro Provincial de Convenciones (CPC) fue un punto de inflexión en este sentido; pues quedó en un lugar estratégico del Parque Urquiza donde interactúa con el rio, el paisaje y la oferta hotelera de categoría.

“Siempre falta pero ha crecido mucho la ciudad”, sentencia Monti y sostiene que faltan obras todavía, “como por ejemplo recuperar el puerto como una oferta turística y cultural permanente, faltan servicios náuticos y algún lugar de muy buena gastronomía a otro volumen”.

¿Qué es lo que atrapa al turista de Paraná?

Esta pregunta se la plantean muchos ciudadanos paranaenses y “las respuestas son muchas”, señala Monti.  “Paraná está muy buen ubicada y eso facilita la escapada de fin de semana. El turista que eligió a Paraná por cualquier motivo lo que después destaca es que es una ciudad hermosa, con distintos niveles, con una relación rio-ciudad muy agradable. Además tiene un tamaño ideal para quien viene de ciudades más grandes. Aparece también la cordialidad de los entrerrianos como anfitriones”, cuenta.

La nueva normalidad

Monti reconoce que el camino que viene por delante para el sector es cuesta arriba. “Nos va a faltar más de un año después de puesta la vacuna para que volvamos a tener niveles de ocupación y turismo como teníamos antes”, señala.

Si bien se habilitó la temporada, “estamos muy lejos de tener la constancia de trabajo que nos permitía generar un montón de puestos de trabajo y de mostrar nuestra provincia como a nosotros nos gusta”, sostiene Monti quien señala además con entusiasmo que “hay en el turismo una gran resiliencia, tanto de las empresas como de las personas que amamos el turismo como una profesión”.

La necesidad de definir un producto

Como gran conocedor del sector, Monti explica que lo que le falta a la ciudad para explotar al máximo su perfil turístico es la “definición de productos concretos” al igual que se hizo con el turismo de reuniones que llevó a que hoy Paraná sea una de los 10 destinos más elegidos. “En este nicho se hizo una muy buena apuesta con el CPC y se crearon instituciones como el bureau de Paraná; esto mismo hay que trasladarlo al turismo en general. Falta hacer apuestas para destacar a nuestra ciudad por arriba de otras propuestas y tener un posicionamiento más fuerte”, afirma.

“Paraná necesita apostar a uno o dos productos que consensuemos y ponerlos en escena”, indica Monti al tiempo que aclara que las apuestas pueden ser públicas pero también privadas.

“Paraná necesita apostar a uno o dos productos que consensuemos y ponerlos en escena”, dice Monti.Turismo Paraná

Costa del Uruguay y Costa del Paraná

En relación a las diferencias entre ambas regiones, Monti explica que “la costa del Uruguay nos lleva más ventaja porque ellos tienen la mirada de que muchas ciudades hicieron del turismo su principal fuente de ingreso, eso hace que tengas una dedicación permanente hacia los servicios que el turista comienza a demandar”. La costa del Paraná, en cambio, “ha prescindido más de eso y recién en la última década ha mirado al turismo como un motor de desarrollo”.

En tal sentido, Monti reconoce que la clave para lograr un crecimiento turístico como región es “que el sector público y privado interactúen”. “Lo mejor que puede pasar es un consenso sobre la importancia del turismo porque también es una vidriera para la cultura y la historia local”.