Mujeres viñateras del Valle de Uco se unieron bajo el proyecto Mujeres de la Viña”, el que nació en 2018. Precisamente cuando la oferta de vinos en el país era muy alta y las uvas sobraban para el gran productor. En su momento, 33 mujeres que compartían distintos problemas relacionados a la producción, la poca capacitación y el aislamiento del sistema productivo pudieron juntas salir adelante.

Por el trabajo de Federica Agüero, la ahora coordinadora de ‘Mujeres de la Viña’ y asesora del proyecto Centro de Desarrollo Vitivinícola del INTA y la Coviar, estas mujeres pudieron conocerse, unirse y tener un espacio propio para apoyarse entre sí.

Mujeres de la Viña

Cada una de estas mujeres tienen historias muy distintas, así como también hay un amplia gama de edades que van desde los 28 a los 80 años.

La mayoría de las productoras son herederas, cuyas familias no tenían un varón que se hiciera cargo de la finca, algunas ya son la tercera generación y otras adquirieron sus fincas luego de divorciarse.

Proyecto de mujeres productoras de vino en Valle de Uco

Una de las historias de estas mujeres es la viñatera Chiquita Flores, quien tuvo que hacerse cargo de la finca porque su marido fue diagnosticado a los 70 años de Alzheimer y relegó su propio negocio de comidas-panadería para poder enfrentarse a realizar la cosecha y tratar con las bodegas.

¿Dónde comprar el vino de las mujeres viñateras?

En un sector muy masculinizado, las 21 mujeres que quedaron en el proyecto, lograron empezar a producir su propio vino gracias a una capacitaciones que recibieron. Primero comenzaron con 100 botellas y actualmente tienen 3000 botellas fraccionadas, con el objetivo de en 2022 poder duplicar esta cifra.

Reconocimiento hacia el grupo por parte del Gobernador de San Juan, Sergio Uñac y el Ministro de Agricultura, Ganaderia y Pesca de la Nación, Dr. Julian Domínguez.

El grupo de mujeres produjo dos tipos de varietales Merlot y Malbec que se comercializan a nivel local vía Instagram del grupo @mujeres_de_la_viña.

Para Federica Agüero, el valor de este grupo radica en “generar este espacio social que a ellas las une y las hace crecer”. Tan es así que en un futuro cercano tienen planeado crear una sociedad e incluso tener su propia bodega.

“Son libres de sus propias decisiones, se sienten empoderadas y realmente van por más, son imparables”, agregó la coordinadora.