Dicen que hay mendocinos en todo el mundo y es cierto, hay mendocinos hasta en el fin del mundo. Jorge Pérez es una de esas personas que se animó a salir de su zona de confort y se mudó a uno de los pueblos más australes del continente. Allí formó su vida, incursionó en la política y creó su propio grupo de folclore.

Jorge es oriundo de Las Catitas de la provincia de Mendoza, lugar donde vivió con sus padres y hermano hasta que decidió migrar a Tierra del Fuego.

Santa Rosa es mayormente conocido por el trabajo de la tierra y a esto se dedicaba la familia de Jorge. Incluso fue su labor, sumándose a lo que sus padres hacían mientras cursaba sus estudios de la secundaría.

Fuimos cosechadores de uva durante muchos años, hasta que yo tenía 16 años más o menos. Siempre lo hicimos en familia, compartíamos ese trabajo y vivíamos de los ingresos que generábamos los cuatro durante la temporada de la cosecha”, contó el santarrosino a Vía Mendoza.

Su papá, Segundo Pérez, era conocido en la localidad por ser destacado en el trabajo de campo y por sus artesanías elaboradas en cuero, por lo que no tenían una mala vida. Aún así, su tío, Raúl Pérez, animó a Jorge y su hermano Fabián a mudarse a Tierra del Fuego, ya que allí tendrían un futuro mejor.

Mudarse a un pueblo al fin del mundo y su carrera política

En el año 1993, el hermano de Jorge decide hacer caso a su tío y un año más tarde, él quiso seguir sus pasos. Finalmente se ubicó en Tolhuin, a unos 110 kilómetros de Ushuaia.

Tolhuin es la localidad más joven de la provincia fueguina y es uno de los distritos más nuevos del país. Fue fundado en 1972 y lleva el nombre de “corazón” en el idioma de quienes habitaban primero, los Selk`nam.

“Elegí Tolhuin porque mi tío vivía en este lugar y además me produjo una hermosa sensación ni bien llegué, lo que me facilitó el inmediato arraigo, aunque se extrañaba Mendoza”, expresó Jorge.

Fue también su tío quien lo introdujo al mundo de la política. Comenzó trabajando en la legislatura cuando Raúl era legislador provincial. Luego de una campaña intensa, en 1995 lograron que su tío fuera el primer intendente comunal de Tolhuin electo, ya que el pueblo iba creciendo en cantidad y necesitaban una figura política que los dirigiera.

Jorge asumiendo el cargo político elegido por los vecinos de Tolhuin. Foto: Jorge Perez

En 1999 su tío fue reelecto y Jorge encabezaba la lista de los concejales, lo que le permitió servir públicamente en este puesto. Fue presidente del concejo y gracias a ello asumió como intendente en el 2000.

Actualmente sigue trabajando en la política, pero desde otro ámbito más ligado a su pasión musical. “Me desempeño como trabajador municipal en el área de la cultura, donde trato de aportar todo lo que esté a mi alcance”, agregó Jorge.

El grupo folclórico del mendocino en el sur

De muy pequeño, Jorge y su hermano recibió un aprendizaje musical a la par de las enseñanzas del campo. Aprendió a cantar y tocar la guitarra, principalmente dentro del género folclórico.

“Al mismo tiempo de haber llegado a Tolhuin, fuimos presentados en público junto a mi hermano como cantores, y lo hicimos rodeados de gente que no conocíamos pero que nos brindó un aplauso y nos impulsaron a seguir en ese camino”, relató Jorge.

"Los Hermanos Perez", la banda musical folclórica que hizo conocido a Jorge y Fabián por el sur. Foto: Jorge Perez

De ese momento, el mendocino y su hermano no ha dejado de tocar folclore. Tolhuin les posibilitó viajar y llegar con sus canciones a diferentes lugares. Juntos hicieron dos discos musicales de producción propia, Trino Sueño y Fiesta Grande en mi Pueblo.

En el 2018 integraron parte de la delegación oficial de Tierra del Fuego del Festival Nacional de Folklore de Cosquín. Era su gran anhelo como todos los músicos folclóricos y lo lograron, gracias a que su música nació desde uno de los pueblos más australes del mundo.

“Junto a mi hermano Fabián y mi hijo Martín somos felices haciendo folclore desde este extremo austral y fundamos esa felicidad en los valores que nos inculcaron dese niños”, expresó Jorge, concluyendo con un deseo especial: “hoy soñamos y anhelamos volver a cantar a la tierra que nos vio nacer, nuestra Mendoza amada”.