El día sábado al medio día Belén Ross acudió al local de al lado para poder higienizar unos vasos y dejó a su bebé con el celular para que no interrumpiera la tarea de sus vecinos. Al volver de la cocina se encontró con la puerta del local abierta, sin el celular y sin los preciados recuerdos de su marido.

Para tratar de recuperarlo ella realizó un posteo en Facebook: “En el día de ayer me robaron el celular del local Avellaneda, un iPhone 7 Plus rosado, necesito por favor si alguien vio algo o si saben quién se lo llevó me avisen. En ese teléfono tengo todas las fotos y recuerdos de mi marido que falleció hace un mes y son los únicos recuerdos que tenía para mostrarle a mi bebé de tres años”.

Pedido para poder recuperar las fotos y recuerdos de su marido fallecido. Foto: Facebook

Cristian, el marido de Belén, falleció hace aproximadamente un mes por un cáncer de estómago. “En el teléfono está todo lo que yo tenía de él, audios, videos y fotos que es lo único que le puedo mostrar al gordito cuando sea grande”, confiesa la mujer.

Belén y su esposo Cristian, el pedido para recuperar los recuerdos tras su fallecimiento. Foto: Fae

El local Avellaneda tiene un año y medio en la zona de Bermejo, Cristian fue quien se encargaba del comercio, pero en septiembre del 2021 comenzó a sentirse mal, no podía comer y luego de una endoscopía le diagnosticaron un cáncer en el estómago muy avanzado. “No pudimos hacer nada, ni quimioterapia, porque ya era una enfermedad terminal y el 8 de diciembre falleció”.

Belén y Cristian al enterarse del diagnóstico se casaron en noviembre del año pasado “para cerrar una etapa con él porque no podíamos hacer más nada”, afirma ella.

La joven de Guaymallén intentó rastrear el dispositivo, pero al estar apagado figura sin conexión. También, quiso recuperar las fotos y archivos por medio de la nube, pero al tener tantos archivos solo quedaron almacenados en la memoria interna del celular.

Así es el iPhone que le robaron a Belén y que tiene todos los recuerdos de su marido. Foto: Gentileza

Tras la negativa de poder recuperar el teléfono y sus recuerdos ofrece una recompensa de $ 10.000, al igual que espera que si alguien lee su historia quiera devolver el celular. La persona que se lo llevó lo puede dejar en el local Avellaneda o en cualquiera de los locales de la cuadra. Asegura que “no le van a decir nada, lo importante es poder recuperarlo”.