Los vecinos de la zona pretende preservar el carácter residencial que adoptó la calle Alem desde al menos siete años atrás.


Mediante una nota dirigida a los concejales marplatenses, vecinos de calle Alem dejaron en claro su rechazo al regreso de bares, restaurantes y locales de comida en el corredor cercano a la costa.

En la misiva dirigida al Honorable Concejo Deliberante (HCD) de General Pueyrredon, el numeroso grupo de vecinos expresó un enérgico repudio a “posibles cambios” en la zona que históricamente fue de boliches hasta que en 2011 y 2012 en la gestión del exintendente Gustavo Pulti se implementase el tope horario de las 4 de la mañana.

“Consideramos estas modificaciones de alta peligrosidad luego de la nefasta experiencia que vivió la zona con la nocturnidad y que nuevamente con este proyecto se pretende instalar, bajo una sospechosa fachada inocua, pero que entendemos perfectamente que va direccionada en ese sentido”, remarcaron los vecinos y subrayaron que “los conflictos del pasado fueron precisamente por este tipo de habilitaciones, que en apariencia no provocarían ningún conflicto entre residencialidad y el rubro gastronómico bien entendido”.

“Tenemos sobradas experiencias de la ausencia de controles por parte de los organismos del estado una vez habilitados estos tipos de locales que invariablemente y más allá de cualquier ordenanza o legislación violan y desvirtúan sus actividades permitidas en perjuicio de los habitantes residenciales¨, añadieron.

En el texto que divulgó el sitio El Marplatense, los vecinos consideraron que “lo llamativo, nuevamente, es que este proyecto sea promovido por la concejal Coria, quien fuera víctima de estas situaciones provocadas por la nocturnidad y que conoce perfectamente los riesgos que el mismo implica y los padecimientos de los que fuimos víctimas centenares de familias, perjudicados en la salud y patrimonialmente, al ver desvalorizadas nuestras propiedades que libremente elegimos para vivir tranquilos”.

De este modo se pretende preservar el carácter residencial que adoptó la calle Alem desde al menos siete años.

En 2011 el HCD aprobó el tope horario para el cierre de los bares y para el expendio de bebidas alcohólicas (ningún establecimiento gastronómico de la ciudad puede comercializar alcohol entre las 4 y las 10 de la mañana). Además, el cuerpo legislativo convalidó la eliminación de los usos de suelo vinculados al rubro gastronómico y turístico recreativo en el sector de Playa Grande, con excepción de casas de té o chocolaterías. Pero no sólo eso: también aprobó la creación de un régimen de promoción de actividades diurnas en Alem.

Tal como aclaró en su momento el diario La Capital, el tope horario no afectó a los boliches de Constitución, que siguieron rigiéndose por la Ley Provincial 14050. Así, pueden admitir público hasta las 2 de la mañana y deben cerrar sus puertas a las 5.30 o excepcionalmente a las 6.30.




Comentarios