Eduardo Carranza, profesor de varias escuelas de La Plata, pidió encarecidamente a través de su cuenta de Facebook ropa y calzados para niños de la escuela en la que el enseña y, sin darse cuenta, se puso al hombro una campaña solidaria.

Carranza contó que sus alumnos asisten a las clases sin abrigos, con zapatos rotos, sin medias por la falta de recursos para poder obtener ropa que los cubra del frío. Por esa razón, decidió buscar la solución para que los niños no sufran más.

El hombre hizo una publicación en la red social sin pensar la repercusión que iba a tener. Su pedido fue todo un éxito que, incluso, su voz llegó a la televisión. De esta manera, pudo recibir respuestas rápidamente y donaciones, por lo que ahora los chicos se encuentran en mejores condiciones.

“El disparador es que estaba en el aula de primer año y había chicos sentados en la primera fila. Cuando bajo la cabeza, miro y veo asomando los dedos de los pies en las zapatillas”, contó el profesor en diálogo con El Día.

Eduardo afirmó que los chicos tenían las zapatillas rotas y sin medias. “Ese día hacía mucho frío: 1 o 2 grados”, recordó. Además, actualmente las instituciones educativas tienen problemas con las calefacciones. “Las estufas algunas andan y otras no”, manifestó él.

A partir de ese día, el docente sintió la necesidad de hacer algo para revertir la situación. Entonces le comentó a las autoridades y “emitieron una directiva interna en la escuela pidiendo ropa y otros elementos de abrigo”.

Después, Eduardo tuvo la brillante idea de escribir en Facebook y “ver si los vecinos podían colaborar con ropa de abrigo” llevándola a su casa o a la escuela. “A partir de ahí me llamaron amigos, centros de fomento, vino gente de San Justo. Hubo una buena repercusión”, comentó.

A los dos días la producción de C5N llamó al hombre para hacer una entrevista que duró 5 minutos . Después de 15 minutos de aparecer en la televisión, lo llamaron del Ministerio de Desarrollo para decirle que tenían 500 pares de zapatillas y camperas.

Ese mismo día le llevaron 270 pares de zapatillas, camperas y medias y al otro día completaron la entrega. “No lo podía creer, son zapatillas de buena calidad. Las camperas también. Los niños tampoco lo podían creer”, manifestó Eduardo.

Por último, el profesor contó que “Altos de San Lorenzo es un barrio muy grande y está olvidado por todas las gestiones de Gobierno y el municipio tampoco apareció”. Además, “acá se corta la luz a cada rato, a veces no hay gas, falta agua, los asfaltos están destuídos”.

La realidad es que tampoco “se hace la recolección de residuos. Aparecen ratas. Está muy precaria la situación acá y mis alumnos vienen de esos lugares. Son familias muy castigadas que no tienen dinero para comprar ropa de abrigo ni nada”.