Por María Zacco


Un documental centrado en la vida y el legado musical de Ricardo Vilca, uno de los artistas más relevantes del Noroeste Argentino, inauguró la quinta edición del Festival Internacional de Cine de las Alturas, que se celebra en San Salvador de Jujuy.

El film, dirigido por los argentinos Ulises de la Orden y Germán Cantore, se exhibió en carácter de estreno, en una apertura diferente de las anteriores, que siempre habían contado con una obra de ficción.

Es que la figura de Vilca (1953-2007) representa quizás como ninguna otra a Jujuy, el noroeste argentino y a la Puna toda, sin fronteras. Su música traduce el viento de esas zonas montañosas, el silencio del desierto, el ritmo de los propios pasos en la tierra pedregosa, el dolor de las comunidades postergadas y la alegría fugaz de las celebraciones populares.

Afiche del documental “Vilca, la magia del silencio”, que abrió el 5° Festival Internacional de Cine de las Alturas.

Eso es lo que hace, todavía, inconfundible el sonido de su guitarra. Un estilo que forjó como autodidacta: las melodías surgían de lo que “le dictaba su espíritu”, según relata uno de sus amigos en el film, pero también se reconocía algo de música clásica, de jazz y de otros ritmos. Por eso, muchos lo llamaban “el Piazzolla de la Puna”.

Vilca fue un alma más que sensible, permeable a todo lo que sucedía a su alrededor. Cada pequeño suceso o movimiento mínimo devenía en substancia de su música. Tenía un gran sentido de comunidad, la necesidad del intercambio con los otros, a tal punto que se cruzaba a charlar con desconocidos en la calle y los invitaba a almorzar a su casa. En ese ida y vuelta hay que buscar, también, la esencia de su estilo.

Además de músico, Vilca fue maestro rural, enseñando lo que sabía hacer, en una provincia que no tenía escuelas de formación musical. Comenzó en Cangrejillos, adonde iba en moto, un pueblo desértico donde abundan las llamas que lo rodeaban cada vez que atravesaba el camino. De esa experiencia surgió el tema “Llamita”, incluido en su primer disco, “La magia de mi raza”.

Esta y muchas otras anécdotas son relatadas en el documental por sus amigos, por otros músicos o por él mismo.

El miércoles 11 el público podrá disfrutar de la música en vivo de Los Amigos de Ricardo Vilca en Punto de encuentro Plaza Vilca, en calle Alvear 1015.

De la Orden contó con material inédito, en gran parte filmaciones de los procesos creativos de Vilca mientras componía la banda sonora para su film “Río Arriba” (2006). También cuenta con entrevistas de sus compañeros de escenario, de su primera esposa, Graciela Volodarsky, y de sus cuatros hijos.

“Vilca, la magia del silencio”, es más que un recorrido biográfico y musical. Permite acceder a la intimidad de los sorprendentes procesos creativos de un músico excepcional que ganó fama fuera de su provincia solo en las últimas décadas de su vida.

Por eso, al escuchar su música puede apreciarse la voz del viento, el dolor de una quena y al sol del mediodía de la Puna que, al agigantarse, brilla más y más. (ANSA)




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