María del Rosario Escobar, la correntina que estuvo en La Voz Argentina, contó que siempre cantó para su familia y le decían que tenía que ir al programa. “La hija de mi marido me llevó, canté tres temas a capela, y a los tres meses me llamaron, en marzo me fui a Buenos Aires, hice la audición a ciegas, y no podía creer que Sole se haya dado vuelta”, dijo.

Con respecto a su paso por La Voz Argentina, la correntina declaró que empezó a aprender todo sobre música. “Yo no me dedico al canto, la chica con la que canté sí, y la pasé super bien, me dan ganas de seguir cantando, de pulir, de saber técnicas, amo cantar, cuando me pasa algo malo, me duele algo y eso me sana todo y esa es mi mejor medicina” enfatizó.

El trabajo de Charo en el Hospital de Campaña

Su participación se pudo ver en el capítulo 2, “cuando la provincia estaba que ardía con casos de covid, el Ministro de Salud nos mandó a apoyar a los compañeros médicos del Hospital de Campaña”, expresó.

Cuando empezó a asistir al hospital, la kinesióloga tuvo la idea de cantarles a los pacientes. Esta acción la hacía sentir bien porque “sentía que podía abrazarlos con eso, les cantaba un chamamé, un melódico para que ellos sientan como una caricia en ese momento que atravesaban”, relató en diálogo con Radio Dos.

María del Rosario Escobar pasó por La Voz Argentina. Foto: Captura de pantalla

En ese momento, se veían cosas “muy feas” en el centro de salud, “había gente que la pasaba muy mal de verdad y las tomaba como eran hermanos, sobrinos, padres míos, para estar bien y no decaer ante ellos”, contó.

Charo pasó casi 10 meses en el hospital, pero por suerte tuvo el apoyo de su familia porque “es una situación para la que nadie está preparado, lo humano que se vivió fue increíble, para mi Dios me puso una gran prueba, que pude superar porque sabía que iba a poder”, manifestó.

María del Rosario Escobar fue parte del equipo de Soledad Pastorutti. Foto: Captura de pantalla

También, considera que la pandemia sacó a una Charo que ella no conocía. “No tengo palabras para explicar, era un conjunto de sensaciones. La primera vez que canté en el hospital, vi a un paciente quebrarse de emoción, y eso me llevó a hacerlo de nuevo, porque me sentí muy bien haciendo eso, con la música para ayudarlos a curarse”, destacó.

La correntina declaró que disfruta mucho de su trabajo, “yo brindo sin esperar todo lo que puedo, y recibo un placer al trabajar, cuando los niños me responden es un extra, cada respuesta es hermosa”, concluyó.