Una vecina de Córdoba denunció penalmente un nuevo caso de abuso policial y filmó el hecho. Un uniformado asegura que le “arrojó la moto” y le “lesionó la pierna”. En las imágenes que se conocieron se puede cómo sucedieron los hechos.

//Mirá también: Córdoba: denuncian abuso policial en Villa La Lonja

La damnificada es Gisella Molina, de 41 años, una repartidora que estaba trabajando en la noche del 29 de septiembre para una reconocida cadena cordobesa. Luego de entregar un lomito, buscaba otra dirección, se volvió media cuadra en contramano y eso derivó en una situación inesperada.

La mujer se trasladaba con el uniforme de la empresa, chaleco refractario y carnet de conducir, pero sin los papeles de la moto. “¿Qué hacés?”, le preguntó el policía, a lo que ella respondió “repartiendo”. La respuesta no convenció al uniformado que aparentemente pidió refuerzos y le gritó “Decime la verdad”.

En ese momento la joven empezó a filmar la situación y allí se ve que el policía arroja la moto al piso. “Ponete contra la pared. ¿Por qué me tiraste la moto encima?”, la interroga el uniformado.

En ese momento empezaron a llegar más y más policías. “Ya va a venir la femenina. Guarde silencio. Le iba a pedir la documentación y no sé qué quiso inventar. Me tiraste la moto encima, me lesionaste la pierna”, le sigue gritando el policía, mientras la repartidora filma incrédula.

//Mirá también: Grave denuncia por presunto abuso policial tras un incidente de tránsito

Eso no terminó ahí, la mujer fue esposada y trasladada a una comisaría y luego a Tribunales 2. Cuando la encerraron pidió agua y realizar una llamada, pero se lo negaron. Luego de que un médico la revisara, le pintaran los dedos y la ficharan, le informaron que estaba imputada por resistencia a la autoridad y por lesiones leves.

Luego de esta situación y de recobrar la libertad a las 8 de la mañana (cuando había sido detenida alrededor de las 22.30 del día anterior) la mujer buscó al abogado Carlos Nayi y este miércoles por la tarde presentaron una denuncia penal en Tribunales 2.

“Pedimos imputaciones por privación abusiva de la libertad calificada, falso testimonio y abuso de autoridad”, indicó Nayi. “Gisella no era una traficante ni una ladrona de bancos. Sólo estaba repartiendo dos lomitos”, agregó.