“Con Boca hicimos méritos para llegar a la final, estamos ilusionados y obviamente sabemos al rival que vamos a enfrentar. Tomaremos todos los recaudos y veremos por donde podemos hacer daño. Trataremos de jugar el partido de nuestras vidas. Para muchos, es el partido más importante que vamos a jugar”.

Con la firma de Guido Herrera, puntal en este Talleres que se planta ante un hecho histórico: la final ante Boca por Copa Argentina, este miércoles a las 21.10 en el Estadio Madre de Ciudades de Santiago del Estero. “No creo en favoritismos, somos once contra once y se define en la cancha”, remarcó en una entrevista con Futbolémico por Radio Impacto.

El arquero puso énfasis en el momento ganador del plantel Albiazul: “Hemos encontrado una conexión muy buena entre cuerpo técnico, jugadores y la gente que no se ve, nos hemos convertido en una familia. Soy un agradecido al club, es como mi casa”.

Y evitó a referirse a las suspicacias que envuelven a los arbitrajes, por la designación de Darío Herrera. “No me gusta hablar de los árbitros, no creo que decida el resultado de la final. Lo digo antes de que arranque el partido, todos cometemos errores. Si está designado, por algo es”.

Herrera sabe que ganar la final, junto a la clasificación a fase de grupos de Copa Libertadores, son dos objetivos para resaltar, en una temporada en la que Talleres fue protagonista. “River está dos escalones por encima del resto, con ellos no pudimos descifrar el partido y fue un aprendizaje para nosotros. Por suerte llegamos a fin de año de pie. Somo un grupo con mucha autocrítica”, aseguró.