Ante la escalada de casos de coronavirus, la provincia de Córdoba decidió reforzar las medidas sanitarias y dispuso nuevas restricciones en conjunto con los municipios del interior. Las decisiones se tomaron gracias a una Mesa de Seguimiento Sanitario donde se abordó la situación actual respecto a la pandemia y también, el plan de vacunación.

Entre las principales medidas, Córdoba prohibió la circulación nocturna entre las 0 y las 6 -a excepción de las personas escenciales-. Mientras que, bares, restaurantes y demás actividades no esenciales deberán permanecer cerradas entre las 0 y las 6 horas de lunes a viernes, y desde la 1 hasta las 6 los días sábados, domingos y feriados.

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Sin embargo, profesionales de la salud aseguran que estas decisiones no son suficientes de cara a una segunda ola. En este sentido, el infectólogo Hugo Pizzi dijo a ElDoce.tv: “Los que asesoramos a todos los niveles pedimos siempre más restricciones y creemos que estas no son suficientes. Hay un importante porcentaje de gente que nunca lo entendió y por eso deberían aplicarse las penas que prevé el DNU porque hay mucha indiferencia e indolencia que nos asusta. Hay una falta de respeto por todo”.

Y agregó: “Creo que tendríamos que ser más estrictos en Córdoba porque el desafío de este año es superior al del año pasado. Las variantes del Sars-Cov-2 hicieron desastre este año en países vecinos y eso puede replicarse acá: son 70 veces más contagiosas y 30 veces más letales”.

En tanto, el médico cirujano especialista en Infectología, Juan Pablo Caeiro, consideró que las restricciones “serán escalonadas si esto sigue empeorando”. “Esto sucederá a nivel nacional, no solo en Córdoba”, afirmó.

No sé si alcanzarán estas medidas o a lo mejor haya que tomar más restricciones de manera localizada por comunas, municipios o regiones. Tiene que ser bien apuntado para afectar a la menor cantidad de actividades posibles”, dijo Caeiro.

Con respecto al transporte público, el profesional opinó que “tiene que quedar habilitado” porque muchas personas requieren el servicio. Pero reprendió: “Tiene que haber mucha ventilación y con riguroso uso de barbijo”. Mientras que, respecto a la escolaridad presencial argumentó: “Debe seguir así porque todavía puede estirarse en el tiempo. Pero se tienen que cumplir todos los protocolos y debe haber mucha vigilancia”.

Oscar Atienza, médico y magister en Salud Pública, también se refirió a las medidas y dijo: “Estas restricciones nocturnas no tendrán ningún tipo de impacto en el intento por frenar la suba de casos. Así no es la manera de controlar el avance de la pandemia”.

El doctor considera que el evento que hace que aumenten los casos no está en la nocturnidad. “La variable que impacta en la suba exponencial de casos es la presencialidad en las escuelas: es lo que detonó este aumento de la positividad”, afirmó.

Atienza argumentó: “La movilidad de la presencialidad mueve 10 millones de personas en el país todos los días. Las estadísticas señalan que el grupo etario que más aumentó en casos es el de edad escolar. Y los chicos de las escuelas no están en las fiestas clandestinas”. Sin embargo, aseguró que no deben claudicar los controles “en el uso del transporte y en reuniones nocturnas”.

Finalmente, Graciela Sadino, médica y presidenta de la Sociedad de Infectología de Córdoba, consideró que no basta “solo con imponer restricciones, también deber haber un fuerte control y más conciencia de la gente”.

“Puede haber muchas restricciones pero si no hay conciencia y controles, no tiene sentido. Y hay que seguir insistiendo en que la gente entre en razón y se cuide”, sugirió la especialista.

Respecto a las medidas que se aplicarán durante tres semanas, dijo: “Creo que suma pero no sé si es suficiente: la realidad lo va a demostrar. En la primera ola, estas restricciones por muy odiosas que sean provocaron un parate en la suba de casos”.