Paula Alejandra Martínez tiene 53 años, vive en barrio Villa La Tribu y en los últimos días se convirtió en un ejemplo para todos al terminar el colegio siendo abanderada. La mujer, que trabaja cuidando a personas mayores y limpiando un edificio para mantener a su familia, concluyó sus estudios secundarios en el CENMA 215 Anexo Esteban Echeverría.

A pesar de que las condiciones en las que vive junto a su esposo y tres hijos no son las mejores, su fuerza de voluntad la llevó a cerrar una etapa muy importante. “Cuando llegó la pandemia, yo estaba trabajando cama adentro en una casa, así que mientras cuidaba a una abuela, estudiaba y mandaba los trabajos por WhatsApp”, contó Alejandra en diálogo con El Show del Lagarto.

La mujer señaló que otras ocasiones debía ir a la casa de su madre o a la de su hija para presentar los trabajos que le solicitaban porque en su hogar no tienen wifi. Al ser consultada sobre su futuro cercano, señaló que ya se anotó a la carrera de Psicología.

Por otra parte, reconoció que por la falta de conectividad, sus hijos se quedaron de año porque no podían tener clases. “Mis hijos se me quedaron de año lamentablemente porque no tenemos wifi y no pudieron estudiar”, sostuvo.

Ante esta situación, la mujer tomó un curiosa decisión: “Para que pasen un mal año y no haber aprendido mucho, preferí que repitan el año”. “Pero no se me han recuperado porque las clases siguieron virtuales y además de no tener conexión, tenemos un solo celular, que a veces me lo tengo que llevar al trabajo”, indicó.

No obstante, aseguró que volverán a cursar apenas puedan. “El estudio es todo. Sin estudio no podemos hacer nada, no llegamos a ningún lado, más en la zona en la que vivimos”, consideró Alejandra. Y aseveró: “Yo se lo digo siempre a las mamás de la zona: ‘Manden sus hijos a estudiar, porque sino el mal se lo hace a ellos, es el mejor futuro que les pueden dar‘”.