Salió a destiempo y se chocó con un compañero, para dejarla servida a Sánchez Miño de cara al arco.


Con un nivel alto y sostenido desde que llegó a Talleres, incluso con convocatorias a la Selección latentes, es impensado un error grueso de parte de Guido Herrera.

Contra Independiente le ocurrió, con tiempo cumplido en el primer tiempo, y para un gol determinante. Salió lejos del área, cuando Nahuel Tenaglia rechazaba, y en definitiva le quedó a Sánchez Miño para el 2-0.

“Fue una desatención mía y Nahuel no escuchó el grito para cubrirme. Me da bronca porque merecíamos traernos algo”, asumió Herrera.

Después el arquero se vio inseguro en varios arribos del dueño de casa, aunque se recompuso al tapar ante Sebastián Palacios, ex Talleres, lo que era el tercero.

El primero del Rojo, del paraguayo Cecilio Domínguez, también llegó por un error Albiazul, en este caso por el costado de Facundo Medina.




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