Con la intención de que no haya más que una relación deportiva entre los convivientes de la Villa Olímpica -según circuló la primera explicación-, los organizadores tuvieron una idea muy particular de cara al descanso de los atletas. Se trata de la disposición de camas confeccionadas en cartón, que sólo resisten el peso de una persona, por lo que se han ganado el mote de “antisexo”.

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Desde que comenzaron los Juegos Olímpicos, varios deportistas se dieron a la tarea de desmitificar las limitaciones de dichas camas que, se rumoreaba, no tenían la capacidad para aguantar movimientos bruscos. Así, muchos se filmaron saltando arriba de ellas, logrando su cometido.

De hecho, los jugadores de la Selección Argentina de básquet Francisco Caffaro y Tayavek Gallizzi fueron algunos de los que se sumaron al “challenge” improvisado.

Diego Chiriff, entrenador del equipo de natación de Uruguay, también quiso ser de la partida y comprobar la resistencia de las camas de cartón, pero le salió mal.

El uruguayo saltó sobre la cama y provocó el crujido de la estructura que sostiene su colchón. De inmediato revisó lo que había hecho y se lamentó por el daño que había provocado. Todo quedó registrado por el nadador Enzo Martínez, quien lo publicó en sus redes sociales. En el video se perciben las carcajadas del deportista tras el insólito episodio.

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Cabe mencionar que en la Villa Olímpica hay en total 18 mil camas. El material en que están construidas permitirá que, una vez finalizados los JJ.OO., puedan ser recicladas.