Hay personas empecinadas en utilizar cosas para intentar desprestigiar y desacreditar varias investigaciones”, reclamó el fiscal federal Carlos Stornelli, quien también aseguró que “lleva años de presiones” y que las causas iniciadas en su contra “son mentira”. Lo hizo después de que el presidente Alberto Fernández le dedicara algunas palabras en su discurso de apertura de sesiones ordinarias del Congreso.

En la Argentina de hoy hay un fiscal procesado por delitos tan severos como el espionaje ilegal de ciudadanos o el de extorsión, que sigue en funciones como si nada de esto lo afectara”, dijo Fernández el lunes. “A él no se le aplica aquella doctrina que recomendaba la detención preventiva de personas cuando su poder residual pudiera afectar la investigación. Es cierto, su poder no es residual: está vigente”, sumó.

Los procesamientos contra Stornelli -fiscal a cargo de la causa conocida como “Los cuadernos de las coimas”- son dos, ambos por maniobras de espionaje ilegal en los tribunales federales de Dolores.

“Dentro de la ley todo, fuera de ella, nada”, remarcó Stornelli en diálogo con TN y aseguró que no renunciará. “Ningún judicial va a ir a ninguna parte a los empujones”, sostuvo.

“No voy a hablar mal del Presidente, lo conozco hace muchos años. Únicamente puedo hacer referencia a que las causas que me hicieron son infamias y mentiras”, expresó.

“Si yo soy una persona que quiere abortar una investigación por corrupción, terminados los argumentos legales y los recursos me queda o bien asesinar al fiscal o desprestigiarlo, echar a los jueces que hay, o agregar a mi gusto”, reflexionó Stornelli, y dijo que eso “ya pasó con colega”, en alusión a Alberto Nisman.

Por último, llamó a la ciudadanía a hacer una reflexión sobre “los principios republicanos de la división de poderes y la prohibición de injerencias de un poder sobre el otro, el sometimiento a la Justicia del Poder Ejecutivo y sus funcionarios y la libertad de jueces para investigar actos de corrupción”.

El lunes, Fernández dedicó una buena parte de su discurso a despotricar contra el Poder Judicial. “Es el único poder que parece vivir en los márgenes del sistema republicano: sus miembros disfrutan de privilegios de los que no goza ningún miembro de la sociedad”, dijo, sentado junto a la vicepresidenta Cristina Kirchner y el presidente de la Cámara Baja Sergio Massa.

“Quiero pedirle al Congreso Nacional que asuma el rol de control cruzado sobre el Poder Judicial. Alguien debe ocuparse de ver lo que está ocurriendo en la administración de justicia de nuestra República. Vivimos tiempos de judicialización de la política y de politización de la Justicia, que siembran desconfianza en la sociedad”, añadió el presidente.

Fernández contó también que para “revertir la situación” elevó hace un año un proyecto de ley para cambiar el funcionamiento del fuero federal. “La medida obtuvo media sanción del Senado. Aspiro a que la Cámara de Diputados lo debata, haga los cambios necesarios y lo apruebe”, completó.

Y anticipó que este año enviará un proyecto de ley para cambiar “el funcionamiento del recurso extraordinario ante la Corte Suprema” y propondrá reformas “para establecer la exacta competencia del máximo órgano judicial”.