Presencia en la mesa chica del Frente de Todos, padrinazgo de leyes amables con la clase media, recorridas bonaerenses para afianzar el Frente Renovador, y hasta una agenda de relaciones exteriores, como la visita que empieza este domingo en los Estados Unidos y que terminará el jueves cuando se reúna con Bill Clinton. A un año y medio del gobierno del Frente de Todos, Sergio Massa disputa protagonismos en el oficialismo, con el cuidado de no herir susceptibilidades.

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Massa cenará este domingo en Washington con Juan González, el hombre de confianza del presidente Joe Biden para América Latina. Al día siguiente se juntará con el titular de la comisión de Relaciones Exteriores, Gregory Meeks, diputado demócrata que respaldó a la Argentina en su negociación con el FMI. Después seguirá una entrevista con Julie Chung, la funcionaria clave del Departamento de Estado para América Latina. También se reunirá con congresistas latinos, el Comité Judío estadounidense, y viajará a Nueva York para disertar ante los empresarios del Council of América. Con Clinton cerrará el recorrido propio de un canciller.

Pero pocos días antes, Massa viajó casi 100 kilómetros para visitar la localidad bonaerense de Las Heras. Hubo foto junto al ministro nacional de Habitat, Jorge Ferraresi, por el lanzamiento de un plan de lotes.  En Las Heras gobierna el Frente Renovador. Massa apuntala así su territorio con medidas de la Casa Rosada.

Massa viene surfeando las olas que suelen romper dentro del Frente de Todos. Con habilidad, se mantuvo al margen de los tirones entre sectores del kirchnerismo y funcionarios ligados directamente al Presidente Fernández; miró para otro lado cuando el subsecretario de Energía Federico Basualdo se la plantó al ministro de Economía Guzmán.

En el entorno de Massa entienden que el Frente Renovador terminó por consolidar un espacio dentro de la coalición de Gobierno y se le siguen respetando las cuotas en la estructura del Estado. Pese a las críticas que el fallecido Mario Meoni tenía de parte del kirchnerismo (como el Senador Taiana respecto al manejo de la Hidrovía), el cargo de ministro de Transporte le siguió reservado al massismo y asumió Alexis Guerrera. Massa estuvo con Guerrera anteayer, en la inauguración de unos puentes modulares ferroviarios en el Gran Buenos Aires. De nuevo el presidente de la Cámara de Diputados asomándose en la gestión y pisando el territorio duro del conurbano.

A Massa también se le guardó un lugar en la llamada “mesa del lunes”, alrededor de la que se sientan Máximo Kirchner, Kicillof, Santiago Cafiero, Wado de Pedro (el camporista que en enero de 2019 tendió el puente con Massa), y el ministro Gabriel Katopodis. Una suerte de mesa chica del Frente de Todos, a la que se suma, si la agenda lo permite, el presidente Fernández.

Sergio Massa (Foto: Federico Lopez Claro)La Voz

“Estábamos charlando con el Presidente sobre el viaje a los Estados Unidos que tengo y me contó que le había llegado un mensaje por Instagram de una monotributista de Merlo, yo le conté que justo me había pasado lo mismo con un monotributistas de Tigre, y decidimos que había que mejorar la situación”. Massa aportó su versión sobre cómo Alberto Fernández decidió dar marcha atrás y enviar otro proyecto de ley para aliviar a los monotributistas.

Fuentes presidenciales comentaron que el domingo pasado, Fernández instruyó a Massa y al ministro Guzmán para que elaboraran el proyecto. El borrador fue acercado el lunes al Secretario de Hacienda de la Nación, Raúl Rigo, a cargo de revisar los números con rigor. Este viernes, el diputado radical por Entre Ríos, Luis Pastori, declaró al sitio parlamentario.com que el interbloque Juntos por el Cambio acompañará el proyecto motorizado por Massa.

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La mejora en la situación fiscal aliviará a 4 millones de monotributistas. Es una iniciativa alineada con Ganancias, reforma que benefició a 1,2 millón de contribuyentes y a casi 70 mil pymes. Son los proyectos que integraban la agenda de Massa cuando probaba -sin éxito- ensanchar la avenida del medio y apostaba su capital político a una tercera vía.

Ya al anochecer del viernes, Massa -que venía del acto ferroviario en el conurbano y de una jornada maratónica en diputados el día anterior- se corrió hasta el despacho del ministro Guzmán para ajustar detalles del viaje a los Estados Unidos. Massa también jugará un rol en las negociaciones con el FMI.

Un dirigente del Instituto Patria dijo sobre Massa. “Sergio es muy hábil para trazar una agenda parlamentaria con su sello, sumando aliados; con Máximo (Kirchner) terminaron los resquemores y desarrollaron una muy buena relación”, reconoció el dirigente kirchnerista.

La sintonía de Massa con los Kirchner quedó reflejada días atrás, cuando el líder del Frente Renovador compartió con la vicepresidenta Cristina Fernández una foto con trabajadores legislativos, después de acordar un aumento salarial de más del 40 por ciento. Para que no haya recelos, Massa espera traer de los Estados Unidos una fecha para que se reúnan Biden y Fernández.

Por la Corresponsalía de Buenos Aires