María Rosa Fullone, de 56 años, era médica generalista del Servicio de Emergencias del Hospital Fernández. Aunque había entrado en la primera tanda de vacunación por estar en la primera línea de atención, no quiso vacunarse en un primer momento. Luego, se anotó para el turno del 23 de febrero, pero el 19 de febrero pasado se enfermó de coronavirus.

Según allegados “tuvo una insuficiencia respiratoria, ingresó a terapia intensiva y cuando estaba mejorando, tuvo una hemorragia cerebral y falleció este viernes”. Fullone era especialista en Dermatología, tenía tres hijos y hacía más de una década que tenía su propia clínica de dermatología y medicina estética en el barrio porteño de Devoto.

Allí, le practicaba tratamientos de belleza a famosos como Noelia Marzol, Fabián Vena, Felipe Colombo, Iliana Calabró, Alejandro Marley, y Celeste Muriega, entre muchos otros.

Tras el fallecimiento, uno de los hijos de la médica, Ezequiel Campelo, le dedicó una serie de mensajes en Twitter. “Que tu amor y vocación sirva de ejemplo para todos”, expresó el joven. Y continuó: “Cuando te dije que dejaras la guardia me respondiste que del Hospital Fernández te ibas a ir en un cajón, y así fue”.

Esa eras vos y por eso ahora te vas por la puerta grande, luchando una última vez por tu gente. QEPD Mamá”, finalizó el posteo Campelo, que acompañó con una foto de ella.

El staff de la clínica también le dejó un sentido homenaje en las redes sociales.

En un segundo mensaje aparece Fullone con parte de su familia. El joven escribió: “Hoy tus pacientes, colegas, amigos y familiares solo podemos pensar en lo mucho que hiciste y aún seguís haciendo por todos nosotros. Por eso, abrazamos con orgullo el merecido reconocimiento que estás teniendo. Y ahora sí, ya podés descansar un poquito. Chau má, te amamos”.

Tras su deceso, el staff de la clínica también le dejó un sentido homenaje en las redes sociales. “Ella no hacía distinciones, para ella siempre un paciente era una vida, era una familia entera, un paciente era alguien que estaban esperando en una casa ese día, y sea quien sea había que darlo todo. Ella no discriminaba por condición, al contrario, la bondad era su mayor cualidad”, remarcaron sus colegas.