El ministro de Economía, Martín Guzmán, volvió a pedirles ayer a los gobernadores que no cierren reestructuraciones de deuda que se alejen de los criterios del canje nacional que él hizo en 2020, porque sino podría ser insostenible.

Guzmán dijo en una conferencia de prensa en Chaco que el primer gran desafío que tuvo el Gobierno de Alberto Fernández fue el cambio de política económica, respecto de lo que venía aplicando el macrismo. Luego, a partir de marzo, impactó en la Argentina la pandemia de Covid-19. “Fue un shock absolutamente novedoso en la historia del capitalismo. Se imaginan lo complejo que es poder ejecutar un esquema que se piensa en cuestión de días”, dijo.

Y la tercera piedra a sortear, según el funcionario, fue el proceso de reestructuración de deuda en dólares, que tuvo las mismas condiciones para lo emitido bajo ley extranjera y para aquello en ley local.

En agosto Guzmán anunció que cerró el canje con un descenso de la tasa promedio del 7% al 3,07%, con una quita de capital del 1,9% y la reestructuración del 99% de los bonos en juego. La carga de vencimientos se invirtió, aliviando los primeros diez años en u$s37.700 millones.

Sobre la base de esas condiciones quiere Guzmán que los gobernadores cierren los procesos de reestructuración. Desde hace semanas les viene pidiendo en privado que no se apuren. Y desde hace unos pocos días, lo hace en forma pública pero sin mencionar a ninguno.

Ayer Guzmán estuvo en Chaco. Viajó hasta allí invitado por el gobernador Jorge Capitanich, quien fusionó una sola cartera Planificación, Infraestructura y Economía. Al frente Capitanich puso al economista Santiago Pérez Pons, de 27 años, quien hasta esta semana fue Jefe de Gabinete de Raúl Rigo, el secretario de Hacienda de Guzmán.

Pérez Pons fue un jugador clave en el diseño de los ATP, el IFE y otras medidas contracíclicas que tomó el Gobierno para morigerar el impacto de la pandemia y la cuarentena. Y ahora será quien reestructure la deuda de unos u$s250 millones del Chaco, que ya está en default. Por eso viajó Guzmán, acompañado por Diego Bastourre, el ex secretario de Finanzas y actual director del Banco Central.

Con un discurso muy similar al que expresó la semana pasada en Entre Ríos, Guzmán recordó que a nivel nacional se reestructuró la deuda en 2020 con criterios que “fueron reconocidos a nivel mundial”, lo que permitió cerrar el canje con una adhesión casi total. Y en ese sentido, dijo: “Estos lineamientos que tienen ese reconocimiento son los mismos que deben respetar las provincias si quieren resolver los problemas de una forma que se pueda sostener en el tiempo”.

Guzmán dijo que eso algo que Pérez Pons y Capitanich se lo han marcado “con una claridad absoluta” dado que es algo que se tiene “muy en claro” en el Chaco, provincia que cayó en default en septiembre de 2020 y aún no comenzó las negociaciones con sus acreedores.

“Hay otras provincias que están llevando adelante procesos similares”, dijo Guzmán. Y aclaró: “El apoyo de la Nación está para Chaco pero es general. Desde Nación, buscamos contribuir a lo largo de todo el territorio nacional en un proceso de desarrollo con equidad federal”.