El ministerio de Economía realizará este martes la última licitación de deuda en pesos del mes en la que buscará unos 185.000 millones de pesos, mientras sigue atento a lo que ocurre con las distintas cotizaciones del dólar dado que quiere evitar que se disparen los precios, en una semana que habrá alta demanda por el fin de mes y los compromisos que deben cumplir los importadores.

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La Argentina vuelve a asomar a unas elecciones de medio término con el frente cambiario complicado: hay incertidumbre sobre qué pasará con el precio del dólar y los importadores aseguran que la escasez administrada de divisas está impactando en los negocios, con riesgos de afectar procesos productivos y, en última instancia, al empleo.

En materia de precios, el tipo de cambio minorista cerró el lunes en 104,18 pesos en los bancos, con el valor “solidario” en 171,90 pesos. Y el mayorista terminó en 98,63 pesos. Ambos están “planchados” por detrás de la inflación debido al cepo y a las intervenciones diarias del Banco Central, que terminó el lunes con una posición compradora de 10 millones de dólares.

El problema está en las cotizaciones paralelas: el “blue” escaló hasta los 186,50 pesos, el segundo el nivel más alto en casi un año. Y en la Bolsa de Comercio, el contado con liquidación (CCL) subió otro 0,3%, hasta los 174,02 pesos; y el “dólar MEP” escaló a 173,92 pesos.

Hasta ahora esas cotizaciones vienen subiendo 24% en lo que va del año y el blue, 12,3%. Ambos van muy por detrás de la inflación. Lo que genera preocupación no es el acumulado, sino los movimientos disruptivos que se pueda haber en adelante. Incluso si bien bajó un poco la fiebre respecto de la semana pasada, el lunes se llegó a pagar 200,23 pesos por dólar para hacer operaciones de CCL con papeles de IRSA.

Dólar. Foto: Pedro Castillo

Quejas por la escasez

Al margen de la tensión por los precios, hay preocupación por la falta de divisas para la economía real. El gerente general de la Cámara de Importadores de la República Argentina (CIRA), Fernando Furci, afirmó que las empresas del sector no están consiguiendo todos los dólares que necesitan para pagar sus compras al exterior y advirtió por un impacto en procesos productivos.

Lo que está pasando es que no hay dólares. Esa es la madre de todos los problemas para las empresas que hacemos comercio exterior”, lamentó Furci en Radio Mitre y señaló que la mayoría de las compañías en el país importan algo o tienen algo importado en su cadena de valor.

Las reservas internacionales brutas del Banco Central cerraron el lunes en 43.139 millones de dólares. Pero un estudio de la consultora GRA, dirigida por el economista Gabriel Rubinstein, señaló que las reservas liquidas o de libre disponibilidad se ubican por debajo de los 2.763 millones de dólares.

“Al ritmo de intervención (en el mercado cambiario y en el bursátil) que el Banco Central está llevando en septiembre, las reservas netas líquidas se agotan el viernes previo a la elección del 14 de noviembre”, dijo la consultora en un análisis. Y Rubinstein agregó que con brechas cambiarias de más del 80% como las actuales y pocas reservas, se está “en una situación cambiaria complicada que genera expectativa de devaluación post-electoral”.

En la última semana de cada mes es cuando mayor demanda de divisas hay dado que las empresas deben cumplir con sus compromisos con el exterior para poder seguir comerciando. Por eso, se espera una fuerte presión sobre las reservas del Banco Central entre este martes y el viernes.

En Argentina se importan bienes y servicios por entre 5.600 y 6.000 millones de dólares por mes. El directivo de CIRA, que tiene unas 1.300 empresas socias con importaciones por 13.000 millones de dólares, advirtió que “al no haber dólares” las empresas están quedando “en una situación muy compleja”.

“La importación es un péndulo que va desde un poco cerrado hacia muy cerrado, pero siempre cerrado. Y cuando los dólares escasean cuesta obtener las autorizaciones para comprar materias primas, insumos semielaborados y también productos terminados”. Y el 80% de lo que se importa en la Argentina va a la industria y a la producción, se transforma o sirve para transformar algo.

Por la corresponsalía de Buenos Aires.