El Santos brasileño, subcampeón de la Copa Libertadores 2020, prácticamente allanó este martes su camino hacia la fase de grupos del torneo al vencer a domicilio a San Lorenzo 3-1 con goles de Lucas Braga, Marinho y el novato de 16 años Ángelo Borges en el partido de ida de la Fase 3.

Apenas comenzado el partido, a los 7 minutos, Santos agarró mal parado a San Lorenzo tras un contraataque fallido y Braga anotó el 0-1 con un potente derechazo cruzado desde la izquierda del ataque después de sacarse la marca de encima con una gambeta.

Santos, ganador del torneo en 1962, 1963 y 2011, se hizo fuerte al abrir la cancha con Braga, por la izquierda, y Pará, por la derecha.

Los brasileños movían la pelota con tranquilidad en la defensa y cuando San Lorenzo presionaba saltaban líneas con los pases y atacaban con superioridad numérica.

A los 31 minutos, Palacios tuvo que ser reemplazado por lesión y en su lugar ingresó el paraguayo Óscar Romero.

La primera de peligro para San Lorenzo fue un minuto después, cuando Bruno Pittón estuvo cerca de convertir al llegar como centrodelantero, pero su remate se fue desviado.

A los 44 minutos, el portero José Devecchi intentó quitarle la pelota a Marcos Leonardo, pero al ir al piso le cometió penal. Marinho se hizo cargo y lo cambió por gol un minuto más tarde con un potente y alto tiro a la derecha.

A los 57 minutos, Braga estuvo muy cerca de anotar su segundo gol, de cabeza, pero Devecchí reaccionó rápido y desvió el remate.

Poco después Pittón y Marcelo Herrera estuvieron cerca de convertir, el primero de cabeza y el segundo con un remate de media distancia.

A los 72 minutos San Lorenzo consiguió el descuento gracias a Ángel Romero, que controló en el área un centro desde la derechay definió fuerte abajo.

El gol le dio confianza al conjunto azulgrana, que desde ese momento se convirtió en el equipo más peligroso. Sin embargo, en el tiempo de descuento Borges, que había ingresado poco antes, puso la guinda y dejó la serie prácticamente sentenciada.

El partido de vuelta se jugará el 13 de abril en el Mané Garrincha de Brasilia, y no en Sao Paulo, por el impacto del coronavirus en esa zona.