El plan el gobierno para llegar a las elecciones tiene tres objetivos principales: enfriar la inflación, que los salarios no estén perdiendo por paliza para entonces y que los empleos se puedan recuperar más rápidamente. Y en los despachos oficiales hay expectativas positivas con que lo primero empezó a pasar, aunque en el bolsillo no se siente.

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En medio de los 90 días que faltan para las elecciones primarias, hay un capítulo sin impacto inmediato en la microeconomía pero con interés oficial por cerrar por el efecto para las expectativas: el acuerdo con el Fondo Monetario Internacional (FMI).

Martín Guzmán, el ministro de Economía, busca ese acuerdo para ir formateando lo que define como “una economía tranquila”. Lo afirmó esta semana durante el encuentro del presidente Alberto Fernández y su par de España Pedro Sánchez con empresarios ibéricos y argentinos.

Alberto Fernández y Pedro Sánchez se reunieron con empresarios en la Casa Rosada.(Federico López Claro)

Guzmán habló de una economía que tenga las condiciones para crear empleo en todos los sectores de la estructura sociodemográfica, con dinamismo productivo y con equilibrio macroeconómico para empezar a resolver uno de los mayores dramas del país, la inflación.

El miércoles el Indec dará a conocer la inflación de mayo. Por los datos de alta frecuencia, en el Gobierno estiman que desaceleró y se mantendrá en esa tendencia hasta fin de año. La base es un dólar planchado, tarifas congeladas, acuerdos de precios y menor emisión monetaria.

Al perdurar un déficit gigantesco, la menor emisión de billetes tiene una contrapartida: al finalizar la primera de las tres licitaciones previstas del mes, el Tesoro Nacional tomó deuda nueva por 160.000 millones de pesos. Este mes los vencimientos acumulan cerca de 244.500 millones de pesos.

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Mientras tanto, en el mercado mayorista, el dólar viene subiendo en la marcha más lenta desde que asumió el presidente Alberto Fernández. El viernes cerró en los 95,13 por unidad, apenas 1,2% por encima del nivel que tenía exactamente un mes atrás.

En enero, el mayorista había escalado 3,74%; en febrero, 2,90%; en marzo; 2,41%; en abril; 1,70%; y en mayo, 1,20%. Esa desaceleración hizo que en lo que va del año subiera 13%, unos siete puntos menos que la inflación.

Eso se debe a dos cuestiones: la intervención oficial y la elevada oferta de divisas por la cosecha. Gustavo Quintana, de PR Operaciones de Cambio, indicó que –en el contexto de cepo- esto le permite al Banco Central engrosar reservas: en lo que va de junio compró 350 millones de dólares y alcanzó los 6.100 millones en lo que va de 2021.

En la reunión con los empresarios, Guzmán dijo que los controles en la cuenta de capital y los controles de precios son condiciones que tienen que ver con poder tener el tiempo y el espacio para poder resolver las cuestiones de la macroeconomía.

El funcionario tildó a los dos fenómenos como cuestiones temporales con la idea de motivar inversiones. Y Fernández pidió a los que ya están en el país, que produzcan más, dado que la biblioteca oficial indica que también se enfriarán los precios si la oferta crece.

Analistas de la sociedad de Bolsa Balanz Capital analizan que la economía mejora, pero con sobresaltos. Es que esta semana se dieron a conocer nuevos datos de la actividad industrial y la construcción de abril. Ambos registraron fuertes subas en términos interanuales, particularmente por los efectos de la caída en 2020 por las restricciones de Covid-19. Sin embargo, si se toman en cuenta los índices en términos desestacionalizados, la industria creció solo 0,3% y la construcción cayó 2,2%.

Esa “economía tranquila” no se está sintiendo aún en diversos ámbitos, pero principalmente en el bolsillo. El viernes el Instituto Estadístico de los Trabajadores (IET) dijo que el costo de vida se encareció 3,7% en mayo, por lo que desaceleró. No obstante, el nivel sigue siendo altísimo: el indicador acumuló un alza del 20,9% desde enero 49,4% en los últimos doce meses.

El indicador de la Fundación Libertad y Progreso arrojó que en mayo la inflación fue del 3,4% mensual; 21,6% para los primeros cinco meses del año y 49% en los últimos doce meses. Si se comparan la inflación acumulada hasta mayo de los últimos cinco años (2017 -2021), la de 2021 es la más alta de todas.

Unos días después, el 24, el Indec publicará los datos del mercado de trabajo del primer trimestre. Allí no habrá grandes mejoras dado que la base de comparación anual es contra un período en el que la pandemia afectó muy poco.

Datos del Sistema Integrado Previsional Argentino (SIPA) del ministerio de Trabajo relevados por este medio indican que en el peor momento de la pandemia en 2020 se habían perdido 284.680 empleos registrados.

Desde entonces y hasta abril de 2021, el mercado de trabajo recuperó 182.166 empleos, por lo que aún faltan recuperarse 102.514 puestos para llegar a los niveles de febrero de 2020. La población empleada formal en abril era de 11.980.686 personas.

Por la Corresponsalía de Buenos Aires