Fue acusada de múltiples casos de abuso de poder, sobornos y coerción. También fue sentenciada su consejera más cercana.


La caída de la expresidenta surcoreana Park Geun-hye, condenada este viernes a 24 años de prisión por varios cargos por abuso de poder, sobornos, y coerción, se desató en 2016 con el descubrimiento de casos de corrupción que involucraban a las elites políticas y financieras del país. Sin embargo, el origen del escándalo comenzó en 1974 tras el asesinato de su madre, la primera dama Yuk Young-soo.

Luego de esto, Park fue designada primera dama en funciones, y cayó bajo la influencia del líder cultista Choi Tae-min, conocido como el “Rasputín Coreano”, y se convirtió en una amiga cercana de su hija, Choi Soon-sil

.

Con Park ya en la presidencia desde el 2013, estudiantes de una universidad de mujeres protestaron en agosto del 2016 contra cambios en los programas educativos, y trascendió que el instituto favorecía a la atleta Chung Yoo-ra, quien resultó ser la hija de Choi.

Esto desató una investigación que llevó al descubrimiento de que, pese a que no tenía ningún cargo oficial, Choi se había convertido en la consejera secreta de la mandataria, a quien asesoraba en asuntos desde política exterior hasta moda.

En octubre, el canal JTBC incluso descubrió una tablet de Choi que contenía documentos confidenciales y que había editado discursos de Park. La entonces presidenta admitió que era cercana a Choi y pidió disculpas “por causar dolor a la nación”, pero negó haber cometido delitos.

Durante los meses siguientes, en un clima de extrema agitación social, se destaparon numerosos casos de corrupción en los que la mandataria estaba involucrada. Entre estos, se incluyen presiones a Samsung y Lotte para que donaran millones de dólares a fundaciones que controlaba.

Con el parlamento y la ciudadanía en su contra, Park fue destituida a mediados de diciembre, una decisión que fue confirmada por una corte constitucional en marzo del 2017.

El juicio a Park se extendió durante los 10 meses siguientes, y, junto con su condena de 24 años de prisión, se la multó por unos U$S 17 millones. Por su parte, Choi fue sentenciada a 20 años de cárcel por extorsión y sobornos.




Comentarios