La pandemia tuvo efecto en sus primeros días en el mercado electrónico mundial y argentino, pero fue mutando en los últimos días. De una baja terrible en las ventas, con la habilitación de la venta online por parte del gobierno nacional, pasó a tener cifras altas y esperanzadoras en la última quincena. Sin embargo, los vendedores de celulares y televisores temen y explican que se quedarán sin equipos en las próximas semanas.

Desde las marcas calculan que tienen stock de celulares para afrontar la demanda de las próximas tres semanas. Lo normal sería disponer inventario para más de tres meses para reponer en tienda y operadoras. Consideran que en breve faltarán o será muy difícil encontrar varios modelos. Lo mismo sucederá con los televisores.

Las ventas treparon considerablemente en los últimos quince días, luego de haberse desplomando en la segunda quincena de marzo. Ahora, el volumen de adquisición llegó casi al 70 por ciento de lo que se vendía antes la tormenta logística que desató el coronavirus.

"Llevamos 45 días sin producir nada -admite Germán Greco, de Motorola-. Cuando empezó la pandemia hicimos una previsión de las ventas en cuarentena; las primeras dos semanas se desplomaron las ventas, no se vendía nada. Pero la gente se adaptó, se habilitó la venta de celulares por vía online, y hoy estamos en un 70 por ciento del volumen que vendíamos antes de la cuarentena. Y todo venta online: no hay locales abiertos. Ya enviamos todo lo que pensábamos vender a fin de mayo. Es una gran noticia, pero a la vez es un problema", dijo Germán Greco, de Morola, en una nota en La Nación.

El ejecutivo explicó cómo analizan el futuro de las ventas: "En dos semanas vamos a quedarnos sin stock y lo mismo pasa con los televisores, que también se producen en Tierra del Fuego, sobre todo los de 32 y 42 pulgadas. Cuando comenzó esto mirábamos las ventas en Europa y hacíamos los cálculos para el mercado argentino, pero este aumento de ventas nos está vaciando los galpones".

"Hace dos semanas que los fabricantes vienen adaptando las plantas para respetar los nuevos protocolos de higiene, definidos junto al gobierno de Tierra del Fuego, y tienen todo listo para producir de nuevo. El resultado es que por la mayor distancia entre operarios, la reducción de los turnos y demás, las plantas probablemente tendrán un poco menos de capacidad productiva. Pero igual ya venían trabajando al 50% de su capacidad, así que no se debería notar", analizó Federico Hellemeyer, presidente de Afarte, la asociación que representa a los fabricantes de electrónica de Tierra del Fuego.

La reactivación de la ciudad más austral del país es el objetivo a mediano plazo para salvar un año que ya perfila como negativo. Las estadísticas reflejan esto, ya que en los tiempos dorados de los celulares se vendían más 13 millones al año, entre 2010 y 2015, y desde entonces los números vienen bajando considerablemente. Este año se estimó vender 7 millones de equipos y el objetivo de ahora en más para las empresas será alejarse lo menos posibles de esa cifra.