El presidente de UISE, Silvio Bocchicchio destacó que el uso del barbijo “pasa a ser de obligatorio a opcional, con recomendación y de pedido especial de uso” y recordó que el tapaboca “durante un corto viaje en colectivo es una acción de solidaridad y respeto a los demás porque no sirve para cuidarse uno sino para cuidar a otros de uno mismo”.

Silvio Bocchicchio, presidente de UISE. Foto: Vía U

Bocchicchio explicó que la decisión de UISE respecto del barbijo “no es un cambio de postura” sino “la mejor manera que encontramos para hacer del cuidado una práctica consciente, que no requiera de un policía a bordo ni de un chofer peleándose con el pasaje entre cinco y diez veces por día, sino fruto de la solidaridad aprendida tras dos años muy difíciles para todas las personas”.

El funcionario destacó el papel desempeñado por los choferes y choferesas de UISE en este tiempo de exigencia del barbijo. “El personal de conducción siguió con las indicaciones de la empresa, aún exponiéndose al enojo de personas que actuaban con desaprensión, pero también respondían con violencia verbal y a veces física a nuestras exigencias”.

Los choferes y choferesas seguían indicaciones de UISE y estuvieron expuestos a la violencia verbal y a veces física por parte de los pasajeros.

“El público del colectivo es heterogéneo y en esa diversidad hay quienes aún tienen temores justificados, y aumentados porque la ventilación es muy escasa en días fríos y en horarios pico viaja mucha gente junta, lo mejor que una persona puede hacer por las demás es viajar con tapabocas y sacárselo al descender”, agregó el titular de UISE.

Bocchicchio destacó que el desempeño de UISE ante el COVID-19 siguió el lineamiento del Intendente Walter Vuoto de cuidar la salud de la población lo que se dio “en un amplio espectro de medidas concretas, desde montar un hospital de apoyo en el Polideportivo, distribuir sanitizantes, y requerir que el servicio de transporte público evite ser un foco de contagio, lo que logramos con acciones como aislar la cabina de choferes, desinfectar a cada vuelta, proveer alcohol en gel abordo, transportar sin costo a trabajadores y trabajadoras de esenciales, y garantizar un servicio más holgado que la demanda en períodos de resguardo”.

Las cabinas de los choferes fueron aisladas.
Antes de cada recorrido se procedió a la desinfección de las unidades.