Se realizan numerosos operativos en El Cadillal, Raco, San Pedro de Colalao, San Javier y Yerba Buena.


Desde el inicio de la cuarentena total, la Policía de Tucumán lleva a cabo intensos controles en Yerba Buena y en los accesos a las principales villas veraniegas de la zona norte de la provincia. Por su parte, efectivos de la Unidad Regional Norte (URN), con el apoyo de los delegados comunales de las distintas localidades, controlan el cumplimiento del decreto presidencial.

En ese sentido, uno de los puestos de control fijo durante las 24 horas del día está ubicado en el arco de El Cadillal. “Solo se permite el paso a los que residen en el lugar. Además, dentro de la villa se realizan recorridos para prevenir posibles infiltrados que puedan cometer robos en casas de verano deshabitadas”, explicó el Jefe de la URN, Carlos Carillo.

Otro puesto está ubicado sobre la Ruta Provincial N°341 Km 16, en la entrada a Raco. “Se identifican a los conductores y a las personas que transitan por el lugar. Se verifica si tienen para circular por esa zona. En caso de no tenerla, se la invita a regresar a su domicilio, y si presenta resistencia, se procede a ponerla a disposición de la Justicia junto a su vehículo”, detalló el Jefe de la Comisaría de Raco, Walter Giménez.

Asimismo, en el arco de ingreso a la localidad de San Pedro de Colalao, donde los efectivos de esa villa y de la ciudad de Trancas trabajan junto al personal de la comuna dirigida por el delegado Walter Mamaní. Las medidas también se realizan en el camino hacia el cerro San Javier, en coordinación con el delegado comunal.

Por último, en la ciudad de Yerba Buena, los controles se multiplican por sus principales arterias y en la zona de los barrios privados. Uno de los puestos de control fijo se ubica en avenidas Perón y Aconquija al 100, donde se supervisa el tránsito de los vehículos, con la colaboración de agentes de la Guardia Urbana Municipal (GUM).




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