Con el mismo procedimiento de acudir a la solidaridad a través de las redes sociales, dos docentes pampeanas, Florencia y Macarena, que viven en una localidad y trabajan en otra, subieron posteos para que, si las ven en las rutas pampeanas haciendo dedo, las acerquen hasta las escuelas o las lleven de vuelta a casa.

Florencia del Blanco es profesora en Ciencias Políticas y vive en Bernardo Larroudé, en el noreste provincial, pero da clases en el Colegio Alicia Moreau de Justo, en la Epet N° 7 y en la Escuela de Adultos N° 9, todos de Intendente Alvear, localidad distante a 25 kilómetros de hogar. Como no tiene medio de movilidad, sale a la ruta y hace dedo.

“Tengo colegas que me quieren ayudar, pero salen a las dos horas y yo tengo a mi hijo esperándome en casa”, contó Florencia a Infotec, subrayando que no hay medios de transporte que hagan el trayecto y que no podría pagarse un remis porque sería “cambiar la plata. Yo sabía que esta sería mi realidad y estoy acostumbrada a que las cosas en la vida me cuesten, no quiere decir que no se me cumplan, pero siempre le pongo toda la fuerza de voluntad, como me enseñaron mis papás, para salir adelante”, agregó la profesora.

Florencia del Blanco (Facebook)

“Tampoco quiero victimizarme porque hay docentes que lo han hecho años y años, soy una de las tantas y tantos que han hecho esto, por eso me extraña muchísimo la viralidad que tuvo, estoy sumamente agradecida”, dijo Florencia.

El otro caso es el de Macarena Cantelmi, una profesora de Historia que vive en Ingeniero Luiggi y da clases en el Colegio Modesto Caretto de La Maruja, a 70 kilómetros de distancia. La docente le contó a la FM 100.9 de Santa Rosa que concurre a su trabajo desde 2019 y que la llevaba casi todos los días el panadero de Ingeniero Luiggi, que iba a repartir el pan a la zona. “A veces no coincidía el horario de vuelta y debía regresar a dedo”, dijo.

Pero “este año no coincido en ningún horario. Entro 7:15, salgo a las 12 y no tengo combinación, por eso lo tengo que hacer a dedo”, ya que tampoco hay colectivos que pueda tomar. “Aclaro que siempre tengo colegas que me dan una mano y me ofrecen viajar con ellos, pero los horarios muchas veces no me coinciden, es por eso que hice pública la situación”, explicó Macarena. “Me ha pasado que la gente de la localidad no me conoce y por eso siguen de largo. La Ruta 4 no es tan transitada, entonces me cuesta mucho conseguir quien me traiga de vuelta y al no conocerme en la zona, no me levantan”, abundó.

Macarena Cantelmi (Facebook)

Ambas, Macarena y Florencia, que además son amigas, acudieron a las redes sociales para que sus situaciones se difundan y publicaron el pedido: “si me ves parada en la ruta haciendo dedo, llevame”, apelando a la solidaridad de los vecinos de la zona. Y el mensaje se viralizó de tal modo que quedaron sorprendidas y agradecidas.

“Muchas gracias a todos los que compartieron la publicación e hicieron posible que tenga tanta repercusión”, escribió Florencia. “Me ayudó mucho gente que se comunicó, me mandó los horarios en los que viaja y de onda me ofreció llevarme. Por último, decir que admiro a cada trabajador que se para en la ruta para hacer su trabajo. Y felicito a cada docente que durante años levanta su mano para llegar al colegio”, concluyó el posteo.