Sobre la medianoche de este domingo, la policía de General Acha, localidad ubicada a 100 kilómetros al sudoeste de Santa Rosa, fue alertada por la circulación sospechosa de un Chevrolet Corsa por las calles de la ciudad violando la restricción de circulación por la cuarentena obligatoria, motivo por el cual se dispuso la detención.

Pero no fue tan sencillo. El auto empezó a recorrer las arterias sin acatar las órdenes de detenerse siendo seguido por el personal policial hasta que, finalmente, pudo ser frenado en la intersección de las calles Segovia y Circunvalación Sur.

Al mando del vehículo iba una mujer de 40 años que, en estado de nerviosismo, dio respuestas incoherentes, por lo que los efectivos le pidieron que exhibiera el interior del baúl donde descubrieron que allí iba oculto un joven de 25 años, que se había escondido porque era reincidente de haber incumplido, el día anterior, la cuarentena obligatoria, y había además bebidas alcohólicas.

Mas tarde se comprobó que la pareja mantenía una relación sentimental, pero la mujer aclaró que, aunque está formalmente casada, ya ha iniciado el trámite de separación.

Con la intervención de la fiscal Paula Duscher, la infractora estuvo demorada por unas horas y posteriormente recuperó la libertad, previa notificación a disposición de la oficina única del Ministerio Público Fiscal de la ciudad.

El joven, en cambio, fue notificado en calidad de detenido, debido a que es reincidente, por lo que se formalizó la causa iniciada en su contra, y se le dictó prisión domiciliaria. Se secuestró también el vehículo y las bebidas alcohólicas.