Casi en simultáneo con el anuncio de la resolución del conflicto para pagar salarios, Vicentin sumó un nuevo problema en el marco del concurso preventivo de acreedores. El juez federal Julián Ercolini dispuso este lunes el embargo preventivo de bienes de Algodonera Avellaneda, una de las compañías del grupo en el norte santafesino.

La decisión del magistrado se refiere a la causa penal que inició el Banco Nación (BNA) para evitar el vaciamiento de la empresa cerealera, que le adeuda US$ 300 millones. En la resolución, aclaró que la restricción se implementará “sin afectar el normal giro comercial” de la firma, la cual continuará con su posesión”. Así se garantizan las operaciones habituales.

De esta forma, Ercolini prohibió la venta o transferencia de diferentes bienes muebles de las instalaciones en el Parque Industrial de Reconquista. Entre ellos se cuentan 13 vehículos, desde camionetas hasta camiones y tractores, así como otras maquinarias agrícolas, informó la entidad oficial en un comunicado.

En su fallo, el juez apuntó que los activos fueron “individualizados” de manera que sean suficientes para “no tornar ilusorias las posibles consecuencias patrimoniales de la presente investigación”.

El economista Javier González Fraga aparece involucrado en la causa por su labor como presidente del Banco Nación previo al default.

“El reclamo judicial del BNA apuntó desde el comienzo de la gestión a cargo del presidente de la entidad, Eduardo Hecker, para recuperar los más de U$S 300 millones de deuda que mantiene el grupo Vincetin con el banco por créditos otorgados durante el bienio 2018/19”, afirmó el BNA en una comunicación oficial.

La causa se inició a fines de enero, cuando el abogado y presidente de la Fundación por la Paz, Fernando Míguez, denunció al ex presidnete del BNA, Javier González Fraga, y a otros exfuncionarios por el delito de defraudación por los préstamos otorgados a Vicentin, en base a un informe elaborado por uno de los directores actuales del Banco, Claudio Lozano.

En ese documento, Lozano analizó el estado de la empresa durante los últimos años y el proceso de endeudamiento con el Nación que, aseguró, “superó los límites a los que podía acceder en función de la normativa” y que, sin embargo, obtuvo una refinanciación sin hacer las cancelaciones correspondientes para readecuarse.

Asimismo, destacó que la información disponible no justifica la crisis financiera de Vicentin -que señala como principal aportante a la campaña presidencial de Mauricio Macri con $ 13.500.000- y que el incumplimiento de la empresa comenzó “casi en simultaneo con la elección de las Paso y la derrota” de Juntos por el Cambio.

Actualmente Vicentin enfrenta un concurso de acreedores en la justicia de Santa Fe por $ 99.345,2 millones, de los cuales el 64% ($ 63.962 millones) está en manos de 37 bancos y el 30% ($25.657 millones), de 1.895 productores de granos, en la cual el Banco Nación forma parte como principal perjudicado.