Este jueves, fracasó la sesión especial prevista para tratar la prórroga de la ley de biocombustibles hasta 2024. Apenas pudieron reunir 108 diputados, cuando se necesitaban 129 para que haya quorum. La oposición, que había convocado, no logró convencer a algunos de sus propios diputados (con los que hubiera llegado a 126) ni al oficialismo, que no participó, ni de forma presencial ni remota. Lo cierto es que, en octubre, el Senado (con mayoría del Frente de Todos) le había dado media sanción a la continuidad a la norma aprobada durante el gobierno de Néstor Kirchner y ahora, el Frente de Todos quiere una nueva ley.

“‘La sesión fracasó', dijo el presidente de la Cámara de Diputados cuando el kirchnerismo no bajó a dar quórum para prorrogar el régimen de biocombustibles. Lo que está fracasando es la política bioenergética de nuestro país, el cuidado del ambiente y la promoción de las economías regionales”, sentenció el diputado nacional del Bloque Socialista, Enrique Estévez. Vale destacar que el PS presentó un proyecto propio, que incluía un aumento del porcentaje de corte en la nafta, gasoil y gas.

“El avance hacia la sustentabilidad y el ahorro de emisiones es una decisión política”, enfatizó el dirigente santafesino, provincia donde se produce el 80% del biodiesel que utiliza el país, y ejemplificó: “En Santa Fe potenciamos la industria de los biocombustibles y hemos logrado un ahorro importante de emisiones con la implementación del “BioBus”, que es la iniciativa de alimentar el transporte público 100% con biodiesel”.

“Cuando se anteponen las mezquindades políticas por sobre las necesidad reales del sector productivo y el cuidado de los recursos naturales pasan este tipo de cosas”, explicó el legislador socialista, y dijo que “esta es otra muestra del daño irreparable que le hace la grieta a nuestro país”.

“Sabemos que es necesaria una nueva ley que potencie a todos los sectores que integran la industria de los biocombustibles y represente mejor la realidad y futuro de los mismos, pero también entendemos que para sostener hoy la actividad es necesaria la prórroga del régimen actual”, explicó Enrique Estévez, y contó que la industria de los biocombustibles tiene 54 plantas situadas en 10 provincias y genera miles de puestos de trabajo.

“Nuestro país nos da la oportunidad de poder tener una matriz energética mucho más limpia a través de los biocombustibles y sustituir importaciones de naftas y gasoil”, agregó el diputado Estévez. Entre los años 2010 y 2019 la industria del biocombustible sustituyó importaciones por más de 10.800 millones de dólares.